Cambio de Blog

Manu Genzor Fotografía 2

Querid@s Amig@s y Seguidor@s por motivos de espacio de almacenamiento me he visto obligado a crear digamos, una segunda parte de Manu Genzor Fotografía con todo el contenido del blog inicial. Las nuevas publicaciones aparecerán en este nuevo blog aunque ambos estarán operativos.

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Santísimo Cristo de la Sangre (Palma de Mallorca) – Islas Baleares – España

Manu Genzor Fotografía 2

Una leyenda popular en la ciudad de Palma de Mallorca que recuerdo de los años 70 hace referencia al conocido Crist de la Sang (Cristo de la Sangre) del que se decía que «milagrosamente le crecia el pelo»

Introducción

Hoy vamos a realizar un viaje no solo geográfico, si no también en el tiempo, dejo atrás la Península ibérica para cruzar el Mare Nostrum en dirección a las Islas Baleares, concretamente a la ciudad de Palma de Mallorca mi tierra natal.

Vista del Cristo y la Cofradía Durante la Semana Santa

Son muchos los gratos recuerdos de la infancia, algunos imborrables, otros que nos impactaron de tal manera que quedaron grabados a fuego en nuestra mente. Voy a relataros hoy uno de esos impactantes recuerdos vividos en mi tierra natal pero para ello debo retroceder a los años 70 del Siglo XX, época de mi mas tierna infancia en la…

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Catedral de Huesca (España)

Introducción

En esta ocasión mis reportajes fotográficos me conducen a la ciudad de Huesca, capital de la provincia, donde me dispongo a visitar su monumental Catedral. Este templo es oficialmente denominado Santa Iglesia Catedral de Jesús Nazareno aunque es también conocido bajo los nombres de Catedral de Santa María y Santa Iglesia Catedral de la Transfiguración del Señor. La Catedral domina el paisaje urbano desde lo mas alto del cerro sobre el que se asentó la primitiva ciudad de Huesca.

Fue erigida sobre lo que quizás fue un templo romano y la antigua mezquita mayor musulmana. Forma parte fundamental de la configuración de la plaza donde se encuentra, que además lleva su mismo nombre, Esta plaza tiene gran amplitud. La catedral de Huesca empezó a edificarse en 1273 a partir de la mezquita Misleida y fue terminada en 1515.

La Catedral se encuentra Integrada dentro del recinto antiguo de la capital oscense, este templo católico de estilo gótico primitivo comparte espacio con otros edificios históricos de gran valor, como el Ayuntamiento, el monasterio de San Pedro El Viejo o el convento de San Miguel.

Vista de la Ubicación del Templo

La Catedral de Huesca fue construida en estilo gótico entre los siglos XIII y XVI sobre los cimientos de una antigua mezquita árabe, esta catedral ha acogido desde sus inicios la sede de la Diócesis de Huesca. Es por este motivo que, en la actualidad, la Catedral de Huesca atesora un importante patrimonio documental, visitable en las Salas de Orfebrería y Arte medieval de su Museo Diocesano.

La bonita fachada principal, cuyo aspecto se mantiene fiel al de principios del siglo XVI; o el interior del edificio, repleto de capillas nobiliarias y presidido por un altar Mayor cargado de imaginería, son los otros dos grandes atractivos que justifican la visita a este magnifico templo.

Señalar que la Catedral de Huesca fue declarada Monumento Histórico Artístico en el año 1931.

Contexto Histórico

La ciudad de Huesca adquirió importancia durante la ocupación romana, pero su historia se remonta a la cultura íbera. La ocupación musulmana rindió Osca en el siglo VIII, la antigua ciudad de Huesca, donde convivieron cristianos y árabes: murallas, mezquitas (la catedral conserva aun un arco), y empuje cultural, comercial y agrícola basado en el mejor recurso local existente, el agua.

En este mismo sitio, se alzó en tiempos de Quinto Sertorio, el general romano seguidor de su tío Cayo Mario y enemigo del dictador Sila, que estuvo muy cercano a fundar un reino uniendo a las tribus celtíberas por primera vez en la historia de la vieja Hispania, un templo a alguna deidad romana.

Lejano el Califa y el próximo Carlo Magno, hubo conflictos de leyenda como Roldán, guerrero que saltó a caballo entre las peñas que presiden la ciudad. El escudo medieval de la ciudad de Huesca representa esta leyenda, además de la topografía típica de la zona.

Cuando Pedro I de Aragón reconquistó la ciudad de Huesca denominada Wasqa bajo dominio musulmán en 1096, los cristianos encontraron, en lo alto del cerro que domina la ciudad, una importante mezquita. Tal vez por la envergadura y el buen estado de este edificio, durante los dos siglos siguientes los reyes aragoneses consintieron que el culto cristiano en Huesca siguiera teniendo lugar en su interior.

No fue hasta el reinado de Jaime I el Conquistador, a mediados del siglo XIII, que el antiguo edificio musulmán fue derruido, dando comienzo, en su lugar, las obras de la actual catedral. Durante trescientos años, la nueva construcción absorbería los cánones del estilo arquitectónico imperante en Europa: el gótico. Por su parte, los restos anejos de la pequeña iglesia de Santa María de los Gozos construida un siglo antes que la catedral, aportan la única pincelada de arte románico al conjunto catedralicio.

La Caredral forma parte fundamental de la configuración de la plaza donde se encuentra, que además lleva su mismo nombre, Esta plaza tiene gran amplitud. La catedral de Huesca empezó a edificarse en 1273 a partir de la mezquita Misleida y fue terminada en 1515. El proyecto de edificación de la catedral de Santa María de Huesca se inició en tiempos de Jaime I de Aragón (1213- 1276); algo tardío, si la comparamos con otras iglesias de la zona, que datan del románico.

Descripción del Templo

Resulta chocante que una ciudad como Huesca, capital de una de las provincias más ricas en arte románico no posea una catedral de este estilo, al modo de Jaca o Roda. Esto se debe a que en Huesca se ofició el culto en la mezquita aljama hasta finales del siglo XIII, aunque la ciudad ya había sido hacía tiempo tomada a los musulmanes.

Jaime I el conquistador consideró indecorosa la celebración del culto cristiano en la mezquita musulmana, por lo que en 1273, propuso la construcción de una nueva Catedral, asignando para ello los primeros recursos económicos. La razón fue la recién consagración del obispo de Huesca, Jaime Sarroca, que era sobrino suyo y del que se dice que redactó la Crónica de Jaime I. Sin embargo, varios litigios demoraron las obras hasta 1294.

El diseño inicial proponía una construcción de tres naves y cinco capillas en la cabecera y transepto. Entre 1294 y 1309 se levantaron la cabecera con sus cinco ábsides: su ábside mayor y los cuatro laterales; el muro norte del crucero con su puerta de arco de medio punto y el edificio anexo, que cumple las funciones de sacristía y archivo, además de ara, todo ello a costa del cabildo.

Más tarde se confió la construcción de las capillas laterales a la iniciativa de particulares, que sufragaban las costas a cambio del derecho de enterramiento.

Durante casi dos siglos, la nave central y el transepto quedaron sin abovedar, con techumbre de madera. A finales del siglo XV, por orden del obispo Juan de Aragón y Navarra se acometen decisivas obras para finalizar el templo de manera adecuada.

La Obra fue encarga al maestro Juan de Olotzaga el recrecimiento de la cabecera, el transepto y la nave central abovedándolas con crucería estrellada.

Es de estilo gótico y presenta tres naves con capillas laterales. En la portada se pueden admirar talladas en piedra las figuras de los apóstoles.

Papa Luna, Benedicto XIII

Entre la segunda mitad del siglo XIV y la primera del XV y gracias al impulso del Papa Luna, Benedicto XIII, se levantó la torre y se inició la construcción de un claustro gótico.

Durante el siglo XVII se siguió renovando el edificio dando paso al nuevo estilo barroco, eliminando todo vestigio medieval como los retablos góticos y los sepulcros del pavimento y capillas.

De la vieja mezquita solo queda un arco de herradura en la zona de los claustros, que sería la posible entrada a la torre alminar de la mezquita aljama.

Lo más importante a destacar de esta catedral gótica es que cuenta con un importante tesoro documental y de orfebrería.

La Gran Portada Gótica

La gran portada gótica de la Catedral de Huesca es uno de los elementos que llama poderosamente la atención cuando llegamos al templo. La portada data de mitad del siglo XIV y esta considerada la más importante de su estilo en la Comunidad Autónoma de Aragón.

Vista General de la Portada

Se trata de una característica portada abocinada con un buen número de arquivoltas apuntadas rematadas por un gablete. El tímpano está presidido por la figura de la Virgen con el Niño mientras que en las jambas podemos observar un buen puñado de figuras barbadas casi de bulto redondo. Son un total de catorce figuras que representan a los apóstoles y no doce como cabria esperar.

La explicación a esto es muy sencilla, están representados un total de once apóstoles ya que Judas no fue representado. Los tres restantes pertenecen a San juan Bautista y a los dos patrones de la capital Oscense que son San Lorenzo y San Vicente.

Detalle de las Representaciones

Lado izquierdo – 1 – San Lorenzo, 2 – Apóstol Santiago y 3 – San Juan Bautista
Lado Derecho – 4 – San Vicente

El tímpano esta dedicado a la Virgen Maria, bajo cuya advocación también se encuentra el templo, aun lado los Reyes Magos y al otro la Magdalena y Cristo resucitado.

Detalle del Tímpano

Las siete arquivoltas de la portada albergan dieciséis figuras: catorce vírgenes, diez ángeles y ocho profetas bajo bonitos doseletes y la portada esta coronada con un magnifico rosetón cincelado.

La Torre Campanario

Después de admirar la magnifica portada gótica, otro elemento que destaca significativamente al llegar a la Catedral es su torre campanario tipo ochavada, cuya construcción se realizo entre finales del siglo XIV, 1369 y principios del XV, 1423 y corrió a cargo de los arquitectos Juan de Alguiñero y Juan de Quadres que trabajaron en el proyecto hasta la cuarta planta. En la última etapa de su construcción el maestro Pere Jalopa la concluyó, rematando la torre con un bello chapitel pentagonal.

Vista General del Exterior de la Torre

Muy lamentablemente el imponente chapitel que coronaba la torre y que elevaba su altura 1/3 más, desapareció en un incendio provocado por cohetes durante la guerra civil española entre 1936 -1937, al celebrar la toma de una ciudad por parte del bando nacional y este ya no fue repuesto quedando plana su azotea.

La torre fue restaurada recientemente por el exterior y conserva en gran parte la disposición interior original que actualmente puede ser visitada. Superando los 180 escalones se puede acceder a su terraza – mirador desde donde se puede disfrutar de unas magnificas vistas panorámicas de la ciudad, e incluso se alcanza a divisar al norte parte de la Sierra de Guara además de emblemáticos enclaves como el Salto del Roldán y el Castillo de Montearagón. En lo alto de la torre hay un vértice geodésico que nos indica que estamos en el punto mas elevado de la zona.

Las Plantas de la Torre

La torre cuenta con cuatro plantas y la terraza. La Primera Sala corresponde a una capilla, y se accede desde el interior de la Catedral. A las otras se accede por una escalera adosada a la torre, a la que se accede tanto desde la calle (acceso original) como desde la propia Catedral (acceso nuevo).

Vista Frontal del Templo

En la Segunda Sala se encuentra el reloj, aunque estaba un piso más alto. También hay diversos grafitos, probablemente porque la sala estaba compartimentada para hacer habitaciones para los sirvientes del templo.

En la Tercera Sala estaba la Casa del Campanero, de la que quedan diversos grafitos, incluso de nombres de campaneros, aunque el forjado intermedio que creaba un segundo nivel, ha desaparecido. Aquí estaba también el reloj, del que queda la muestra o esfera y algunos elementos, como el péndulo de bimetal, y un gran hueco por donde bajaban las pesas, actualmente protegido por una reja.

En el suelo hay diversos agujeros posiblemente para el paso de cuerdas desde la sala de campanas hasta un nivel inferior.

Las Campanas de la Torre

Todas las campanas existentes en la torre son históricas, y solamente una tiene el yugo de hierro, posiblemente datado en el mismo momento de su refundición, 1928. Por lo que parece, en ese momento la campana cambió de advocación, recibiendo no sólo uno sino varios nombres de santos de acuerdo con los nuevos valores de su época, mientras que antes era «la del Fosal» (por su orientación), «la de los Perdidos» (por el último toque de la noche que se realizaba con esa campana).

Plano del Interior del Templo

Aquí os dejo este plano general de la Catedral de Huesca que os ayudara a ubicar las capillas, demás dependencias y elementos destacables del templo en esta visita virtual por su interior.

El Interior del Templo

La Catedral de Huesca, además de lugar de culto diario, es también un espacio funerario. Nos lo revelan las 14 capillas esparcidas por las naves laterales del edificio, dotadas todas ellas con sepulcros pertenecientes a antiguas familias nobles que sufragaron los costes de la construcción a cambio del derecho de enterramiento.

Entre las mismas, resultan especialmente llamativas la capilla del Rosario –con un impresionante retablo gótico, la capilla de los Lastanosa antiguos mecenas del escritor español del Siglo de Oro Baltasar Gracián, o la del columbario con 535 nichos reservados para las urnas de los creyentes.

También merece la pena visitar los restos románicos de la antigua iglesia de Santa María de los Gozos, adosados en el lado norte del edificio principal. Allí se exhiben, además de elementos arquitectónicos propios de este estilo, piezas de orfebrería, instrumentos musicales y pinturas murales de la época.

Cúpula de Linterna de la Capilla del Santo Cristo de los Milagros

Retablo del Altar Mayor

Sin duda alguna la joya más valiosa del patrimonio conservado está en el altar Mayor, un retablo de estilo renacentista elaborado, a principios del siglo XVI, por el escultor valenciano Damián Forment.

El alabastro, su material de elaboración, confiere al retablo una robustez innegable. Asimismo, en el centro hallamos ‘El Cristo de los Milagros’, un cristo crucificado que, según cuenta la leyenda, sudó de forma milagrosa durante las procesiones del año 1497, librando así a la población del brote de peste bubónica que sacudía Huesca. El resto del retablo está consignado a la representación de la Pasión de Cristo, a través de un tríptico que recoge tres de los famosos episodios evangélicos.

Vista General del Retablo – Imagen de la Red

Estamos ante un magnífico retablo expositor o manifestador, realizado en alabastro de las canteras de Gelsa (Xalca). Estos retablos se caracterizan por el óculo de la calle principal, para exponer al Santísimo. Es típico de Aragón y tiene su modelo en el retablo mayor de La Seo de Zaragoza (siglo XV), y en el de la basílica del Pilar.

Consta de sotabanco, doble banco, y cuerpo de tres calles separadas por pilares entre los que podemos ver numerosas figuras de santos y profetas cubiertas con doseletes. La calle central es más elevada que las laterales, en cuyo centro se coloca el óculo.

Rodea el retablo una vistosa polsera realizada en madera por Sebastián Ximénez, apoyada en dos esculturas de alabastro que representan a dos profetas. En la parte intermedia un ángel, uno a cada lado, portan escudos del cabildo, y entre la mazonería podemos ver esculturas de diversos tamaños. En el contrato se refleja que debía realizarla con “fullages”, como la del Pilar de Zaragoza.

Vista del Banco – Imagen de Guadalupe Ferrández Sancho

En cuanto al punto de vista iconográfico en el retablo se representa la vida de Jesús (temas preferidos en los grandes retablos del primer tercio del siglo XVI), y pasajes del Antiguo Testamento.

El banco es de grandes dimensiones. Consta de sotabanco, con decoración renacentista, siguiendo el modelo zaragozano. En él podemos ver los retratos del escultor y de su hija Úrsula, casetones con grifos, grutescos y cartelas separados por columnas abalaustradas, demostrando una gran técnica. En el retablo del Pilar de Zaragoza se representó así mismo y a su esposa Alborada.

El banco propiamente dicho consta de dos pisos, y en un principio en él debían representarse escenas de la creación del mundo, pero Forment no se ajustó a lo capitulado, y representó escenas de la Pasión, y un apostolado.

En los extremos del banco se abren dos puertas de madera, de traza gótica, con arcos conopiales, más en consonancia con el retablo de La Seo zaragozana, que dan acceso al expositor del Santísimo Sacramento. En el lado izquierdo san Pablo, sobre él la escultura de San Lorenzo sentado; en el lado derecho: San Pedro, y en la parte superior la imagen de San Vicente, también sentado. Según acordaron “dichas imágenes han de estar asentadas porque no pueden estar de pies porque el lugar no lo sufre”. En los pilares de las puertas se representan las esculturas de los evangelistas de dos en dos.

En este retablo el artista ha vuelto a representarse, al igual que ocurrió en el retablo del Pilar y en el de Santo Domingo de la Calzada. El aparecer en sus obras es un “claro culto a la fama”. Quizá la idea la tomo de Gil Morlanes el Joven, el cual, en 1516 se representó en la portada de la iglesia de Santa Engracia.

Forment aparece rodeado de una guirnalda de flores y frutos, de perfil, tocado con gorra y cofia de red, muy en boga en aquella época (se puso de moda hacia 1520). Lo podemos contemplar en el lado derecho del sotabanco. En la parte inferior tres animales, un gato intentando cazar a un ratón que muerde una espiga de trigo, enfrente otro ratón trata de aproximarse para llevarse un bocado. La espiga de trigo puede estar relacionada con el apellido del artista Forment, que en valenciano quiere decir trigo.

En el lado izquierdo del sotabanco, el artista ha esculpido a su hija mayor Úrsula Forment. Ésta representada de perfil y con un tocado a base de trenzas, sigue la misma pauta decorativa que el medallón de su padre, rodeada por una guirnalda de flores y frutos; y en la parte inferior un gato y un ratón, pero en este caso el ratón no muerde la espiga de trigo. La simbología no se ha terminado de descifrar.

Detalle del Piso Superior del Banco – Imagen de Guadalupe Ferrández Sancho

Ya hemos comentado que el banco se divide en dos zonas. En la parte inferior se representan escenas de la Pasión, inspiradas en grabados de Alberto Durero. Cada una de ellas está separada por columnas abalaustradas y cubiertas con doseletes con excelente decoración (guirnaldas, monstruos, vegetales, etc.). Estas escenas del ciclo de la Pasión son de excelente técnica, realizadas con gran detallismo y personalidad. El programa iconográfico se basa en la Pasión de Cristo y el Antiguo Testamento (profetas). Los relieves son los siguientes: Última Cena, Oración en el Huerto, Beso de Judás, Flagelación, Coronación de Espinas, Ecce Homo y Jesús ante Pilatos.

En el piso superior del banco encontramos a los apóstoles en composición de a dos, separados por columnillas torneadas y cubiertos por doseletes góticos. Este apostolado es magnífico. Cada uno está individualizado, en ellos vemos multitud de actitudes y expresiones, algunos conversando entre sí. El tratamiento de los rostros y de los paños es extraordinario. En el centro se representa al Salvador, rodeado de una mandorla de querubines, y en un claro contraposto.

Separando el banco del cuerpo principal corre un entablamento con filigrana siguiendo el modelo del Pilar, con decoración gótica (cardinas, caracoles, arcos conopiales…)

Detalle del Cuerpo del Retablo – Imagen de Guadalupe Ferrández Sancho

El cuerpo del retablo sigue la estructura del retablo del Pilar, con tres grandes escenas que se leen de izquierda a derecha: a la izquierda Camino del Calvario; en el centro la Crucifixión; y a la derecha, el Descendimiento. Por encima de éstas debían ir otras tantas escenas pero fueron sustituidas por los doseletes góticos y esculturas de santos. En ellas podemos observar un claro avance con respecto al retablo del Pilar, no solo en el tratamiento de las figuras, sino también en la técnica del relieve.

Los tabernáculos y pilares del cuerpo del retablo fueron realizados por Juan de Landermain.

En la escena de la izquierda del retablo podemos ver a Jesús con la cruz a cuestas. En primer plano Jesús portando la cruz, al que ayuda el Cireneo y un soldado romano, tras pasar por la puerta Justiciaría de Jerusalén. En segundo plano un grupo de romanos con palos y cuerdas conducen a los ladrones que van a ser crucificados junto con Jesús. En esta representación los planos están superpuestos para conseguir dar sensación de profundidad.

En la escena destaca el realismo de los rostros, mostrándonos emociones y sentimientos. Las figuras de gran tamaño visten ropajes de la época de Forment (turbantes, cofias, cascos). La disposición de las figuras está más cercana al gótico.

Cubren la escena numerosos doseletes góticos, llenos de esculturas de santos (San Agustín, San Gregorio, Santa Catalina). Al fondo, en menor tamaño, los ladrones son conducidos al martirio.

De una calle a otra se pasa a través de grandes pilares con santos y profetas bajo doseletes. En la calle central se esculpió el Calvario, realizado de una manera clásica. Por encima de ella se dispone el expositor u óculo, con el Padre Eterno.

En el centro la figura de Cristo en la cruz, verdadero eje central de la escena. Cubierto por un amplio paño de pureza muestra la anatomía de su torso, brazos y piernas. En su representación podemos observar un realismo dramático. Su rostro muestra el sufrimiento de su pasión. Está acompañado en su suplicio por el ladrón Bueno y el ladrón Malo (Dimas y Gestas), ambos en claros escorzos y un gran dramatismo. Por encima de los brazos de Jesús se representan el sol y la luna (estos dos símbolos realizados en madera).

En la zona intermedia los soldados romanos, a la izquierda Longinos con la lanza que posteriormente clavará a Cristo en el costado; en la parte inferior, a la izquierda, el grupo de San Juan y las tres Marías, que con gran dolor acompañan a Cristo en su muerte; a la derecha otro grupo formado por soldados romanos que llevan símbolos de la pasión (lanza, hacha) y el primero de ellos porta un escudo con una cara monstruosa.

La técnica es clásica pero muy naturalista, y con un excelente tratamiento de los paños.

Detalle del Cristo en la Cruz – Imagen de Guadalupe Ferrández Sancho

Detalle del Expositor del Santísimo Sacramento, típico de los retablos aragoneses. Formado por un óculo rodeado por una orla con cabezas de querubines, a ambos lados ángeles músicos; y sobre él la figura de Dios Padre que eleva sus manos, rodeado de cabezas de ángeles. En la parte inferior la pequeña figura del Espíritu Santo.

Detalle del Expositor del Santísimo Sacramento y el óculo – Imagen de Guadalupe Ferrández Sancho

El óculo se abre a un pequeño camarín construido tras el retablo, al que se accede mediante una escalera de caracol que parte de la sacristía nueva. Este camarín fue encargado en 1543 a Esteban Solorzano y a Nicolás de Urliens.

En la parte derecha se representa el Descendimiento, inspirado en el grabado realizado por Marco Antonio Raimondi siguiendo una obra de Rafael. La composición es piramidal. El centro lo forma el grupo de la Virgen, la Magdalena y las santas mujeres.

En la parte superior vemos las esculturas de San Jerónimo, Santa Ana Triplex, y Santa Isabel de Aragón.

La Virgen ha sufrido un desmayo y está atendida por la Magdalena, la cual grita de dolor. En los extremos, a la izquierda San Juan; y a la derecha san Juan de Arimatea. Los judíos que recogen el cuerpo de Cristo muestran actitudes muy realistas y excelentes escorzos.

El retablo de la catedral de Huesca, restaurado en 1996, representa el cenit de la obra de Damián Forment, en él supera el estilo del retablo del Pilar de Zaragoza. Fue el escultor más avanzado de Aragón en esa época, sin haber visitado Italia, asimiló las “tendencias cuatrocentistas y cinquecentistas italianas”, a partir de los grabados y estampas que empezaban a circular por la Corona de Aragón.

Capilla de la Virgen del Rosario

La Capilla de la Virgen del Rosario con un retablo del siglo XVII neoclásico. Se halla presidido por una bellisima talla gótica de Santa María del Alba del siglo XIV, aunque esta fue repintada posteriormente en barroco.

A ambos lados del retablo hay dos bellos cuadros de Vicente Berdusan del siglo XVII, uno de ellos representa la Adoración del Dulce Nombre de Jesus.

Capilla de Santa Catalina

El último ábside de la cabecera acoge la Capilla de Santa Catalina, con un magnifico retablo neoclásico del sigloXVII obra de Jusepe Garro y Juan Ribot. El lienzo central con el martirio de la santa es obra de Jerónimo Agüesca.

Capilla del Santo Cristo de los Milagros

En la cabecera del templo existen cinco ábsides, de los cuales el primero de la izquierda se modificó al hacer la Capilla del Santo Cristo de los Milagros ampliándola entre 1622 y 1625 en un estilo de transición del renacimiento al barroco y obra de Pedro de Ruesca. Tiene una preciosa reja de bronce rematada con el escudo del obispo fundador Juan de Moritz.

El retablo esta presidido por la imagen del Santo Cristo de los Milagros de gran veneracion en Huesca, es una talla anónima revestida que data del sigloXIV.

La capilla la cierra una bella cúpula de linterna pintada al fresco con curiosas figuras.

Detalle de la Decoración de la Cúpula

Capilla de la Inmaculada

En el segundo ábside de la cabecera del lado del evangelio se encuentra ubicada la Capilla de la Inmaculada esta posee un retablo barroco anónimo del siglo XVII entronizado por una bella talla de la Inmaculada de algún discípulo de Gregorio Fernandez y rematado por un bello Calvario. Tanto esta capilla como la anterior tiene cripta para enterramientos familiares pero esta no es visitable.

Órgano, Capilla del Pilar y Capilla de la Trinidad

En el crucero sur donde vemos la puerta de entrada al templo, encontramos sobre ella un bello órgano del siglo XVIII. La puerta esta flanqueada por dos pequeñas capillas a la izquierda, la Capilla del Pilar y a la derecha la Capilla de la Trinidad, esta con un bello lienzo del siglo XVIII de Manuel Bayeu.

Capilla de Todos los Santos

Nada mas entraral templo desde el museo,a la izquierda nos encontramos una pequeña capilla conocida como la de Todos los Santos esta fue rehecha en el año 1621 al asignarse a la familia Olcina, cuyo escudo se ve en la bella rejería de hierro bronce y madera que la cierra y dentro un bello retablo del siglo XVII con los santos oscenses contemplando la coronación de la Virgen.

Capilla de Todos los Santos – Imagen de Ramón Escobar Hervás

Capilla de la Epifanía

Junto a la entrada encontramos una pequeña capillita, la Capilla de la Epifania con un bello retablo plateresco, obra de Juan de Rigalte del siglo XVI.

Capilla de Santa Ana

Junto a la puerta principal (Órgano) en el muro del hastial, encontramos la pequeña Capilla de Santa Ana, esta también con cerramiento de bella reja de hierro forjado obra de Jerónimo Ferrer de 1525 y presidodo por un magnifico retablo obra de Damian Forment.

Capilla de San Martín de Tours

Continuamos este recorrido ahora por las capillas del lado de la epístola, comenzando por la Capilla de san Martín de Tours que posee con un precioso retablo del siglo XVII , presidido por un cuadro del santo revestido de obispo obra de Vicente Berdusan, autor también de los dos enormes cuadros laterales datados en 1670. Este es su bella Caridad de San Martín.

Capilla de San Joaquín

Contigua a San Martín encontramos la Capilla de San Joaquín, esta fue reformada en el siglo XVII. La capilla esta cerrada con una preciosa reja de piedra negra.

En el enrejado encontramos bellas ornamentaciones de alabastro, maderas doradas y bronce. Esta rematada por una bella talla de la Inmaculada.

En esta verja se produce en los equinoccios de primavera y otoño un bellisimo y estudiado efecto de asolación, cuando los rayos solares inciden sobre esta imagen La luz atraviesa la imagen sin dañarla como la Pura y Limpia Concepción de María que dice el dogma.

La capilla esta presidida por un bello retablo anónimo del sigloXVII, ya muy barroco.

Detalle del Retablo – Imagen de Ramón Escobar Hervás

Sobre la capilla una bellisima cúpula por donde entra la luz a la capilla maravillosamente pintada con frescos de Vicente Berdusan autor también de los cuadros que adornan sus laterales.

Vista de la Bella Cúpula – Imagen de Ramón Escobar Hervás

Capilla de San Jerónimo

La Capilla de San Jerónimo presenta también cerramiento de rejas del siglo XVIII con las armas del obispo Antonio Sanchez Sardinero, que aquí se halla enterrado. Tiene un precioso retablo churrigueresco del siglo XVIII con imágenes atribuidas al escultor aragonés José Ramirez de Arellano y en un lateral este bello cuadro de José Luzan ,profesor que fué de Bayeu y de Goya, El Triunfo de la Penitencia Vemos abajo,un detalle del zócalo cubierto por una arrimadera de azulejería de Muel del año 1764.

Capilla de San Orencio y Santa Paciencia

La última capilla del lado de la epístola es la Capilla de san Orencio y Santa Paciencia, también conocida por la de los Lastanosa, esta fue reformada por ellos en el siglo XVII posee una preciosa cúpula de linterna bellamente decorada con pinturas murales de Juan Jerónimo Jalón, con familiares muertos de la familia Lastanosa, aquí veis un supuesto retrato de Catalina de Gastón con un libro,esposa del fundador que murió a los 32 años en el decimosegundo parto.

La preside un precioso, aunque un poco lúgubre retablo de Pedro Juligue y René Tibort que tiene un cuadro de Pedro Aybar de 1666 con la Glorificación de los santos oscenses Orencio y Paciencia En los laterales veremos la decoración pictórica de Juan Jerónimo Jalón, aquí ayudado por Lorenzo Agüesca, con un retrato del fundador de la capilla.

 Capilla de Nuestra Señora del Populo

Salimos a la nave del evangelio y la siguiente que nos encontramos es la Capilla de Nuestra Señora del Populo, con sencillo retablo barroco en cuyo centro encontraremos una sarga del siglo XV que representa a la Virgen del Populo, atribuida al pintor Pascual Ortoneda del año 1423.

Capilla de Santa Lucía

Ahora veremos la penúltima capilla de este recorrido por la catedral de Huesca, es la Capilla de Santa Lucía, una de las pocas ,si no la única que conserva su estructura gótica a la que se se añadió en el siglo XVIII esta preciosa talla de madera estucada imitando el alabastro, de la santa obra de Pascual de Ypas.

A ambos lados lucen dos sargas del siglo XX con los santos oscenses son obras de Martin Coronas.

 Capilla de San Andrés

La última capilla antes de salir por la puerta del claustro,es la Capilla de San Andrés, renovada en el siglo XVIII con un bello retablo clasicista en jaspe del escultor Zaragozano Joaquín Insausti presidido por un cuadro del santo obra de fray Manuel Bayeu.

Los santos laterales San Pascual Bailon y santo Tomás de Aquino son obra de Luis Muñoz. De finales del siglo XIX es esta Sagrada Familia procedente de la Parroquieta donde tenían capilla.

Sepulcro de Juan Martín de los Campaneros

En el muro del hastial a su derecha veremos el sepulcro del caballero medieval Juan Martín de los Campaneros fue esculpido en piedra hacia el año 1304 siglo XIV este se encuentra bajo un sencillo arcosolio.

Virgen de la Alegría

Desde el Interior del templo, coronando la puerta principal, en el hastial veremos este precioso gablete donde admiraremos la preciosa talla de la Virgen de la Alegría del siglo XIV, con su pintura original.

Museo Catedralicio

Cruzando el hastial y en la esquina de la nave del evangelio, se encuentra la subida a la Torre y la sala de la parte de Museo catedralicio dedicada a la orfebrería que en tiempos fué la antigua capilla de san Juan y luego Sala Capitular.

En esta capilla de san Juan estaba originalmente el enterramiento del siglo XIV de Juan Martín de los Campaneros junto con el de otros familiares, ahora reconvertida en museo de Orfebrería.

Aquí veremos la preciosa custodia procesional de finales del siglo XVI, realizada por el platero de Pamplona Jose Velazquez de Medrano. La falta material de tiempo me impidió realizar la visita al museo por lo que solo tome esta imagen de la custodia, espero poder regresar de nuevo y documentarlo gráficamente.

La iglesia de Santa María de los Gozos

Aunque la mezquita musulmana fue cristianizada y convertida en la catedral, se erigió junto a ella un pequeño templo románico en el siglo XII, dedicado a Santa María, de la que queda un pórtico románico.

Imagen de Arteguias.com

Esta puertecita románica está compuesta por tres arquivoltas, una pareja de pilastras y dos pares de capiteles, con sus correspondientes fustes, de sencilla decoración incisa. De las tres arquivoltas, la interior es dovelada, con rollos exentos en su intradós; la central de moldura tórica y la exterior de puntas de diamante. La arquivolta más interna, se orna con rollos zamoranos. Este tipo de decoración se usa por primera vez en la puerta del obispo de la Catedral de Zamora y posteriormente se repite con asiduidad en otros muchos lugares.

Algunos Detalles del Templo

Hasta aquí este recorrido virtual por la Catedral de Huesca toda una joya que sin duda merece la pena visitar, espero poder regresar mas adelante y así poder disfrutar y documentar gráficamente el museo catedralicio, interiores de la torre y las dependencias claustrales que quedan como asignatura pendiente para mi próxima visita al templo.

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor, Ramón Escobar Hervás y Guadalupe Ferrández Sancho

Fuentes Consultadas:

Catedral de Huesca
https://www.arteguias.com/catedral/huesca.htm

Catedral de Huesca
https://megaconstrucciones.net/?construccion=catedral-huesca

Catedral de Huesca
http://arte-historia-curiosidades.blogspot.com/2011/09/catedral-de-huesca-exterior-y-portada.html

La Catedral de Huesca (I) .El exterior y la cabecera.
https://maravillasdeespana.blogspot.com/2018/06/la-catedral-de-huesca-i-el-exterior-y.html

HUESCA. CATEDRAL DE SANTA MARÍA Y MUSEO DIOCESANO
http://www.romanicoaragones.com/3-somontano/990390-hu-catedral.htm

Catedral de Huesca, gótico puro esculpido en piedra
https://www.barcelo.com/guia-turismo/es/espana/huesca/que-ver/catedral-de-huesca/

Catedral de Jesús Nazareno – HUESCA (ARAGÓN)
http://www.campaners.com/php/catedral.php?numer=226

El viaje de la libélula – Guadalupe Ferrández Sancho
El retablo mayor de la catedral de Huesca, una magnífica obra de Damián Forment.
https://www.elviajedelalibelula.com/single-post/2017/09/19/el-retablo-mayor-de-la-catedral-de-huesca-una-magn%C3%ADfica-obra-de-dami%C3%A1n-forment

Catedral de San Pedro de Jaca – Huesca (España)

Introducción

En muchos de mis viajes fotográficos al Pirineo Aragonés una parada obligada ha sido en muchas ocasiones la ciudad de Jaca en la provincia de Huesca. En esta ocasión os traigo un reportaje sobre la Catedral de San Pedro un magnifico templo que está considerado como uno de los más importantes del primer románico español, toda una joya que ahora os mostrare con mas detalle.

La Catedral de San Pedro de Jaca o Seo de San Pedro de Jaca es cabeza de la diócesis de Jaca, es una de las construcciones más características y antiguas del románico en España. Comenzó a construirse casi al mismo tiempo que la de Santiago de Compostela en el último cuarto del siglo XI a iniciativa del rey Sancho Ramírez, que, con motivo de su viaje a Roma en 1068, había colocado su reino bajo vasallaje del papa, a la sazón Alejandro II.

Por este motivo el pontífice le concedió la sede episcopal de Jaca, como cabeza religiosa y política de su incipiente reino. Está estrechamente vinculada a la propia fundación de la ciudad y la concesión de los fueros que le permitieron crecer y desarrollarse como pujante centro comercial en la ruta del Camino de Santiago.

Vista de la Ubicación del Templo

La concesión de la sede episcopal necesitaba una catedral para culminar el proceso de consolidación de la primera capital del primitivo reino de Aragón; así surgió el templo bajo la advocación de San Pedro.

La catedral de San Pedro de Jaca, fue declarada Monumento Nacional el 3 de junio de 1931 y Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985.

Contexto Histórico

Jaca recibe el fuero de ciudad del rey Sancho Ramírez de Aragón en 1077. Mantuvo la capitalidad del reino de Aragón desde este año hasta 1096, cuando, tras la victoria aragonesa de Alcoraz que propició la reconquista de Huesca, esta ciudad recuperó su antigua capitalidad.

En el tiempo en que Jaca fue capital del reino de Aragón, paralelamente alcanzó el rango, desde el punto de vista eclesiástico, de obispado, que anteriormente había tenido su sede en Sásabe, Siresa y San Juan de la Peña. Por este motivo se construyó en Jaca una catedral. Sin embargo, tras la conquista de Huesca en 1096, el papa Urbano II restituyó el obispado a esta ciudad, bajo la fórmula de que su obispo tenía dos sedes, la de Jaca y la oscense. Y así continuó hasta 1571, cuando Jaca volvió a tener obispo propio, como sucede en el presente.

Si bien las fechas de la construcción no están claras, algunos autores distinguen dos etapas: la primera podría estar situada entre 1077 y 1082 y corresponde al reinado de Sancho Ramírez y al obispado de su hermano, el infante García; y la segunda, entre 1104 y 1130, que pertenece al reinado de Alfonso I el Batallador y Esteban de Huesca como obispo.

Una vez construida la planta de la catedral dentro del estilo románico inicial, se procedió paulatinamente a construir las dependencias para el cabildo, que pertenecía a la orden de san Agustín, y mantenía una vida en comunidad, por lo que fue preciso dotarle de claustro, sala capitular, refectorio, dormitorio y otras dependencias. Los edificios de la comunidad fueron derribados en buena parte en el siglo XVI, cuando el cabildo de la catedral pasó a estar integrado por sacerdotes que, en consecuencia, hacían vida por separado.

Por lo que se refiere al arquitecto de la catedral románica de Jaca, nada se sabe sobre su identidad, como era frecuente en la época. En cuanto a sus cualidades, Bongo concluye que era: capaz de diseñar a partir de las estructuras del primer románico, pero innovando radicalmente el concepto de luz, buscando la esbeltez de las formas y aplicando unas líneas molduradas que articulan vanos y paramentos con un rigor propio de un ideal teórico de estilo.

El espacio abierto situado frente a la puerta principal de la catedral, la puerta del oeste, estuvo ocupado desde la época romana, como se desprende de los enterramientos encontrados en él. Más adelante, durante la monarquía visigoda, continuó habitado, se empleó como cementerio y, posiblemente, albergó un templo cristiano.

En el siglo X, en tiempo del condado de Aragón, se tiene noticia de la existencia de un monasterio, dedicado a san Pedro. La iglesia era de una sola nave, de planta rectangular (22×7 metros) y ábside cuadrado orientado al este. Contaba con una puerta en el muro sur y otra en el norte, que comunicaba con las dependencias monásticas, de las que solo se ha conservado el pozo. La planta de este templo prerrománico está reproducida en el pavimento de la plaza de san Pedro de acuerdo con las excavaciones arqueológicas iniciadas en 2002.

A finales del siglo XI, al comienzo de la andadura del reino de Aragón, en sus inmediaciones se construyó la catedral, también dedicada a san Pedro. Por este motivo, para diferenciarlo, el antiguo monasterio pasó a llamarse de san Pedro el Viejo, dejó de tener una comunidad religiosa y se empleó como iglesia abierta al culto de los fieles, al tiempo que su entorno siguió utilizándose como cementerio hasta el siglo XV. Sus dependencias pasaron a la jurisdicción del cabildo de la catedral, que descuidó su mantenimiento, hasta el punto de que en 1837 la autoridad gubernativa ordenó su demolición.

El siglo XVI y parte del XVII siguen siendo momentos de gran actividad constructiva, destacando de ella los siguientes trabajos: el abovedamiento de las naves laterales (1520-30); la fundación de nuevas capillas tardogóticas como la de San Sebastián (cuya portada se copia en su simétrica de San Agustín), la de la Anunciación y la de Santa Ana; la aparición de las primeras capillas de estilo renacentista, entre las que destacan la espléndida de San Miguel (1523) con embocadura monumental en arco de triunfo realizada por el italiano Juan de Moreto, la de la Trinidad (1572), obra del magnífico escultor romanista Juan de Ancheta, la del obispo Baguer (1573), con sepulcro en arcosolio, y la de San Jerónimo (1573), en el ábside septentrional.

A finales del siglo XVI (1598) se emprende el abovedamiento de la nave central, sustituyendo la anterior cubierta de madera, permitiendo de este modo la apertura de ventanales de iluminación.

En este mismo año se encarga un retablo en piedra para el altar mayor, obras ambas contratadas con el arquitecto y escultor Juan de Bescós y finalizadas en la centuria siguiente.

A finales del siglo XVII se reconstruye el claustro, sustituyendo el románico, que por entonces presentaba un aspecto ruinoso por el actual de factura barroca, y se erige una nueva capilla dedicada a Santa Orosia, patrona de Jaca.

En el siglo XVIII aparecen o se reforman algunos altares, como el de San Agustín (1760) o el Santo Cristo (1767) y en sus últimos años se emprende la reforma de la cabecera, lo que supone, como ya se ha dicho, la destrucción del correspondiente ábside románico y el desmontaje del retablo mayor en piedra (cuyos fragmentos fueron repartidos por la catedral). El nuevo ábside recibió decoración pictórica (1793), que corrió a cargo del cartujo Manuel Bayeu.

En el siglo XX se traslada el coro a su ubicación actual en 1919. En 1931 fue declarada Monumento Nacional. En 1999 se redacta el Plan Director de la catedral de Jaca, documento básico para el conocimiento y actuación en la Catedral.

Descripción del Templo

La catedral conserva su estructura básica y configuración románica: una planta basilical de tres naves de cinco tramos con sus correspondientes ábsides alineados, dos puertas de acceso y una esbelta cúpula. En el ábside meridional se localizan los elementos que resumen el lenguaje arquitectónico característico del románico jaqués, difundido después por toda la ruta jacobea: el ajedrezado (que discurre en forma de imposta) y las bolas, que están presentes en los apoyos interiores.

La maestría con que edificaron este armonioso templo, el refinamiento con el que fueron labrados los capiteles de las columnas de las dos portadas, la ventana exterior del único ábside original conservado y el gran crismón de la puerta principal demuestran que fueron obras de auténticos maestros.

El tímpano que decora el crismón, que fue dañado por un rayo hace siglos, está considerado un referente imprescindible en la simbología animal del arte románico. Igualmente ocurre con el ábside meridional, calificado por los expertos como una obra excepcional.

Vista del Plano General del Templo

El actual edificio es el resultado de las sucesivas reformas, ampliaciones y destrucciones. Bien podría decirse que una visita al templo representa un viaje por la historia y la evolución del arte, desde las primeras manifestaciones del románico hasta las expresiones artísticas de finales del XVIII. Todo está concentrado como si fuera un libro abierto en la catedral de Jaca.

Exteriores del Templo

El edificio conserva la estructura y configuración románicas. Es de planta basilical, rectangular, con tres naves de cinco tramos cada una; la central es más ancha y alta que las laterales y las tres desembocan en sus respectivos ábsides semicirculares, de los que únicamente se conserva el de la nave sur. En este se encuentran los elementos arquitectónicos que resumen el lenguaje característico de la arquitectura románica del Camino de Santiago: el ajedrezado que se muestra en forma de imposta, y las bolas, presentes en los soportes interiores.

La puerta principal se sitúa a los pies de la nave, orientada al oeste. Tiene un espacioso pórtico que enlaza en altura con la nave principal. En la plaza que la precede, estuvo el monasterio bajo la advocación de san Pedro, advocación que se repitió después en la catedral románica.

La Torre Campanario

Nada queda de la primitiva torre románica. La actual es la suma de intervenciones y modificaciones que tienen su origen en el siglo XV, que experimenta diversas reformas en el siglo XVII, que culminan en 1882. El resultado es una torre campanario de dimensiones desmesuradas, pesada y desconectada del templo románico.

La torre de Jaca es el modelo más desarrollado de aquello que hemos llamado el tipo jacetano de toques, y que se extiende, probablemente a imagen y semejanza de la Catedral, por toda la diócesis. Existen numerosos pueblos que tienen, como Jaca, la campana grande fija, la mediana, de tamaño algo menor, de bandeo (que es como llaman aquí al volteo) y otras dos pequeñas, fijas también.

En la Catedral, como es normal, este modelo es algo más amplio: hay una campana grande, fija, tres de bandeo y otras dos pequeñas fijas también. Incluso, por tratarse del primer templo diocesano hay otra campana más que, junto a las dos menores, sirve para el reloj: la una para las horas, las otras para los cuartos.

Las campanas de la Catedral, más allá de su tipología, tienen mucho interés. La campana más importante, aunque rajada, es la mayor, denominada tradicionalmente «la campana de las Agonías», que por su epigrafía mayúscula gótica puede fecharse hacia 1380 / 1400 (aunque carece de fecha y seguramente el nombre del autor se expresa a través de una marca de fábrica, aún irreconocible, con una campana y texto alrededor).

Le siguen en antigüedad las dos campanas del reloj o parvulillos, una de mitad del XVI, aún con minúsculas góticas, y otra fechada en 1718 y que repite dentro de cada «O» el nombre de su autor, Pedro Lopez.

Tampoco tiene nombre de autor la campana menor de bandeo, llamada Santa Orosia, fechada en 1750. Curiosamente, las tres campanas más empleadas son las más recientes, probablemente refundidas a causa de su repetido uso. Se trata de las otras dos campanas de bandeo, una de 1885 y otra de 1894, fundidas por empresas ya industriales de Barcelona Palles y Armengol en un caso y Dencausse en el otro, así como la de las horas del reloj, que recuperó recientemente su voz, fundida por Ballesteros en 1881.

Curiosamente no existe campana de señales para avisar desde la Catedral el inicio de ciertos toques, pero es que desde la casa de los campaneros se vé la nave principal y el altar mayor, así como desde las diversas ventanas se puede seguir el recorrido de las procesiones o los entierros, por lo que dichos avisos carecían de sentido. No obstante desapareció una campanilla que, ubicada en una de las ventanas de la casa servía para avisar, desde la calle, a cualquier hora del día o de la noche, al sacristán, sobre todo para que atendiese en casos de defunciones, o para tocar a fuergo en casos de incendios.

Respecto a los nombres de las campanas, las tres de bandeo ostentan, entre otros, el nombre asignado, pero desde luego no hay ninguna relación entre la invocación de la campana de las Agonías y su nombre.

Carecen absolutamente de nombre específico las dos campanas de arriba, aunque eran designadas por su función: «los parvulillos, las campanetas de coro y otros similares. Esta ausencia de nombres no causaba ningún desasosiego a la campanera. Sin embargo, participó en los años sesenta en un popular programa de televisión llamado «Reina por un día», en el que le agasajaron, en un año santo compostelano, aprovechando que uno de los caminos tiene su entrada por Jaca.

Cuando la campanera indicó, de manera natural, que las campanas menores carecían de nombre, hubo numerosas cartas al director y otras muestras escritas en prensa, proponiendo denominaciones, que para otros eran indispensables pero para los empleados de la Catedral innecesarias.

La Portada Occidental

Se sitúa al fondo de un profundo pórtico, cubierto con medio cañón, que tendría además función penitencial, tal como lo indican las representaciones y los textos del tímpano, en cuyo centro se dispone el típico Crismón Trinitario flanqueado por dos leones: el de la derecha aplasta con sus garras a un oso y a un basilisco, representando a Cristo como vencedor del pecado y la muerte, mientras el de la izquierda protege a un hombre vestido de penitente que se prosterna ante él, mostrando así su misericordia divina.

El tímpano de la puerta principal es un bajorrelieve que está presidido por un crismón y flanqueado por dos leones en cuyas garras aparecen sendas figuras humanas. Se trata de una pieza románica excepcional por la calidad de la escultura, sus grandes dimensiones y, ante todo, por su significado iconográfico que, en este caso, está reforzado por textos latinos que figuran en el crismón, en cada uno de los leones y en el dintel.

Francisco de Asís García, que lo ha estudiado, sostiene que, en este caso, el crismón es una referencia a la doctrina derivada de la figura de Constantino el Grande, quien mediante el Edicto de Milán estableció por vez primera la colaboración entre el poder temporal y el espiritual, entre el Imperio romano y la Iglesia.

San Pedro y San Pablo Procedentes del Antiguo Retablo Mayor – Imagen de la Red

En el caso de Jaca, la exposición del crismón en la catedral de san Pedro tendría por objeto manifestar la relación estrecha entre el naciente reino de Aragón, a cuyo frente se encontraba Sancho Ramírez, y el papado, del que era feudatario, personificado en Alejando II.

El texto latino inscrito en el círculo que rodea el crismón hace referencia a la santísima Trinidad. El círculo representaría la eternidad y las rosetas inscritas entre los ocho radios se relacionarían con el Paraíso.

Detalle del Tímpano de la Puerta Principal – Imagen de la Red

Hac in sculptura, lector, sic noscere cura: P. Pater, A. Genitus, duplex est Spiritus Almus. Hii tres iure quidem Dominus sunt unus et idem.

El león situado a la izquierda del espectador tiene boca cerrada y protege a un hombre, situado a sus pies, que con la mano sujeta una serpiente, que podría relacionarse con la muerte. Encima una inscripción latina manifiesta: «El león sabe perdonar al caído, y Cristo a quien le implora». Parcere sterneni leo scit, Xristus petenti.

Por su parte, el león de la derecha, simétrico del que tiene enfrente, con la boca abierta, enseña los dientes y pisa a un oso y a un basilisco. La traducción latina de su inscripción viene a decir: «El poderoso león aplasta el imperio de la muerte»Imperium mortis conculcans est leo fortis

La traducción del texto latino situado al pie del tímpano vendría a decir: «Si quieres vivir, tú que estás sujeto a la ley de la muerte, ven suplicando, rechazando venenosos placeres. Limpia el corazón de pecados, para no morir de una segunda muerte». Vivere si queris qui mortis lege teneris, huc splicando veni renvens fomenta veneri. Cor viciis munda, pereas ne morte secunda.

La portada de grandes dimensiones, en la que se inscribe el crismón, está cerrada por seis arquivoltas de listel y toro que se apoyan en dos pares de columnas con sus respectivos capiteles, tres de ellos esculpidos con motivos figurativos y el cuarto con hojas de acanto. Una de las columnas está desgastada por la costumbre de los peregrinos de apoyar su mano en ella, de la misma manera que se hace en el Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela.

La Portada Meridional

Presenta un tímpano muy modificado y dos capiteles que simbolizan, a través de dos representaciones bíblicas (Abraham e Isaac y Balaam y el ángel el poder salvífico de Dios; se atribuyen estos capiteles al llamado «maestro de Jaca» y junto con los magníficos capiteles del claustro (actualmente diseminados por distintas dependencias catedralicias, entre ellas el propio pórtico sur y el museo) constituyen los mejores ejemplos de la escultura del románico jaqués.

En el muro sur se abre una puerta que comunica con la plaza de la Catedral. Conserva el tímpano románico, al que posteriormente se añadió el escudo pontificio (tiara y llaves de san Pedro), para ello se destruyó el pantocrátor original.

Detalle del Crismón en el Tímpano – Imagen de la Red

Lo flanquean las representaciones de los evangelistas san Lucas y san Marcos (toro y león). Posteriormente, en la construcción del pórtico que protege la puerta, se reutilizaron capiteles del templo románico con las temáticas siguientes:

  • Puerta románica: Sacrificio de Isaac por su padre Abraham en el que figura el ángel que lo impide.
  • Puerta románica: Balaam queda inmovilizado porque su burra no puede andar porque se lo impide un ángel.
  • Pórtico: El rey David rodeado de once músicos.
  • Pórtico: Vida y martirio del papa Sixto II.
Detalle del capitel Sacrificio de Isaac – Imagen de la Red

A ellos se añaden, en el pórtico, dos capiteles con motivos vegetales y tres con figuras humanas que sujetan grandes aves, representadas muy esquemáticamente.

También aquí, en el muro, se encuentra tallada la unidad de longitud denominada vara jaquesa, equivalente a 77 centímetros. Se utilizó durante la Edad Media en el mercado ubicado en la plaza de la Catedral y, con carácter general, en el reino de Aragón.

El Altar Mayor

En el ábside central se encuentra ubicado el altar mayor, el coro y el órgano, de 1706.

Bajo el altar mayor hay unas urnas de plata que contienen: una, los restos de Santa Orosia, patrona de la ciudad y de la diócesis; otra los restos de San Indalecio que, según la tradición, fue uno de los discípulos de Santiago; la última urna contiene los restos de San Félix y San Voto, fundadores de San Juan de la Peña.

Detalle del Coro – Imagen de la Red

Las pinturas de la cúpula pertenecen, como ya se ha dicho, al cartujo Fray Manuel Bayeu.

Las Capillas

En la primera mitad del siglo XVI, una vez construidas las bóvedas góticas de las naves laterales, se habilitaron diversas capillas promovidas por los sectores eclesiásticos, gremios y familias acaudaladas de la ciudad.

Capilla de Santa Ana

Era propiedad de los racioneros, fue construida a principios del siglo XVI para lo cual se aprovechó parte del pórtico occidental. Tiene planta cuadrada y crucería del mismo estilo gótico tardío que el de las naves laterales. El retablo de estilo hispano-flamenco, con rasgos renacentistas en el guadapolvo, está dedicado a Santa Ana, que figura en la calle central acompañada de María y del Niño Jesús, que se inclina para coger los frutos que la abuela sostiene en un canastillo.

Es una talla de madera policromada correctamente ejecutada. La flanquean sendas tablas de pintura al óleo con las imágenes de san Jerónimo y de santa santa Elena, con la cruz de Cristo que ayudó a descubrir. Destaca el trabajo de talla gótica de los doseletes que cubren las casas del retablo. La capilla fue restaurada en 2011.

A la derecha se encuentra un crucifijo de tamaño natural, en madera policromada, al que los fieles tienen especial devoción. (Número 6 en el plano).

Capilla de la Anunciación

Está rehundida en el muro, por lo que tiene poca profundidad, se abre con un arco escarzano y la cubre una estrecha bóveda de crucería. El retablo, de pequeñas dimensiones, es de madera policromada, de estilo renacentista, decorado con grutescos. Tiene banco con la escena de la Última Cena, aunque faltan los dos relieves que la flanqueaban, y tres calles con dos pisos.

En la central, que ocupa los dos pisos, figura la escena de, aunque la Anunciación y sobre ella aparece un tondo en el que se inscribe a María con el Niño en los brazos, de un estilo directamente relacionado con el renacimiento italiano. La escena del Calvario remata el conjunto. Se atribuye al maestro aragonés Pedro de Lasaosa, que perteneció al círculo del escultor florentino afincado en Zaragoza Juan de Moreto. (Número 5 en el plano).

Imagen de la red

Capilla de San Sebastián

La capilla está precedida de un arco carpanel flanqueado por pilastras que rematan en largos pináculos, este conjunto arquitectónico pertenece al estilo Reyes Católicos. El zócalo está revestido de azulejos barrocos. El centro del arco está ocupado por un escudo heráldico sostenido por dos ángeles y en los capiteles se repite el escudo que, en cada caso, sujeta un ángel.

Imagen de la Red

El retablo está presidido por una pintura sobre lienzo, de estilo barroco, con el tema del martirio de san Sebastián. Su conservación es deficiente, por lo que no es posible contemplarlo con detalle. A la izquierda se encuentra un pequeño retablo barroco con un óleo de la Asunción que se atribuye a la escuela madrileña de Vicente Carducho. (Número 4 en el plano).

Capilla de San Miguel

Fue construida por iniciativa del próspero mercader de Jaca Juan de Lasala y Santa Fe, «banquero al servicio de Carlos V y de su esposa Juana Bonet. Como era habitual en la época, el promotor hizo lucir su escudo repetidamente: en el intradós del arco, en las enjutas y en el sotabanco del retablo. Es un proyecto ambicioso, ejecutado entre 1523 y 1526, de elevado coste, para el que recurrió a los artistas más relevantes de su momento tal y como se informa en la inscripción grabada en la jamba derecha del arco triunfal, donde se señala que la obra corresponde a «Ioha de Moreto Florentino» en el año 1523; al tiempo que en el otro lado se hace mención del promotor: «Esta capilla mando hazere el ohonrado Ioha de Lasla [Lasala], mercadero i ciudadano de la ciudat de Iacca».

El proyecto de la portada y del retablo fue obra de Juan de Moreto el Florentino y con él colaboraron los escultores Gil Morlanes el Joven y Juan de Salas, discípulo de Damián Forment; mientras que la policromía de la portada y del retablo correspondió a Juan Navarro.

La portada de la capilla reproduce un monumental arco triunfal (tiene 10 metros de altura), con arco de medio punto, enmarcado por por dos cuerpos con dos pisos, rematados por frontones triangulares, en los que aparecen (de izquierda a derecha del espectador, y de abajo arriba) las esculturas de bulto redondo de san Cristóbal, san Roque, san Pablo y san José (estas dos últimas tienen a sus pies cartelas con sus nombres).

Encima de cada hornacina aparecen en tondos los cuatro evangelistas. La portada se remata con un óculo que a cada lado tiene un tritón, un tema claramente renacentista. La capilla es de bóveda de cañón con casetones de diversas formas geométricas, lo que contrasta con las bóvedas góticas levantadas por aquellos mismos años en las naves de la catedral.

El retablo, de estilo renacentista, con grutescos y columnas abalaustradas, consta de sotabanco y banco con cinco hornacinas aveneradas, en las que aparecen santa Juliana, posiblemente santa Catalina de Alejandría, san Jorge atacando al dragón, santa Ana y santa Isabel. Tiene tres calles y dos pisos; lo remata el ático con el Calvario flanqueado, como en la portada, por dos tritones. El la calle central figura el titular de la capilla, el arcángel san Miguel que alancea un monstruoso demonio, encima figura un tondo renacentista con la Virgen y el Niño, un asunto que aparece también en el retablo de la Anunciación (Número 5 en el plano).

A los lados de la hornacina de san Miguel (de izquierda a derecha) están representados san Juan Bautista y san Juan Evangelista. En el piso superior se encuentran la imágenes de dos arcángeles, el de la izquierda puede representar a san Gabriel, y el de la derecha a san Rafael. El conjunto fue restaurado en 2004 con el patrocinio de una entidad financiera. (Número 3 en el plano).

Capilla de San Jerónimo

Fue promovida por el obispo Pedro Baguer, natural de Jaca, que intervino en el concilio de Trento, desempeñó cargos políticos y ocupó la sede episcopal de Algher (Cerdeña).

El retablo ocupa el ábside románico de la nave del Evangelio, donde se conserva la bóveda de cuarto de esfera y tres cenefas de ajedrezado. Una reja románica, similar a la del ábside de la Epístola, la separa de la nave. El retablo, renacentista, de madera policromada, es obra de Jorge de Flandes y la policromía de Pedro de San Pelay y Antón Claver, está fechado en 1573, como se lee en las dos cartelas situada en el banco: «Izo san Pelay…» y «Año 1573».

Consta de banco con cinco casas aveneradas, tres calles, dos pisos y ático rematado con frontón triangular del que emerge Dios Padre en actitud de bendecir; como en el retablo de san Miguel, dos tritones lo flanquean.

La calle central está presidida por san Jerónimo penitente, con el león a sus pies, y lo flanquean san Juan Evangelista y san Juan Bautista. En el piso superior se encuentran las esculturas de san Jorge alanceando al dragón y san Martín de Tours. (Número 12 en el plano).

Capilla de Santa Orosia

Se construyó en el siglo XVII, en pleno barroco, a costa de la cofradía de santa Orosia. Con anterioridad la catedral contaba con un altar dedicado a esta santa, como se desprende de la bula de Gregorio XIII, concedida en 1578, por la que se concedía indulgencia plenaria a las misas de difuntos celebradas en él.

La nave, de grandes dimensiones, se sitúa transversal al eje del templo, tiene planta rectangular y en la cabecera se levanta una cúpula con tambor que descansa en pechinas. El retablo muestra un barroco abigarrado, de madera dorada y policromada.

Predominan los elementos ornamentales, como los dos pares de columnas salomónicas adornadas con racimos de uva, y las grandes volutas que se apoyan en el arquitrabe. En cuanto a las figuras, se reducen a la titular de la capilla, en la casa central, de cuerpo entero, coronada por ángeles, y a san Juan Bautista sedente, en el remate.

La cúpula esta decorada con la llegada al Cielo de santa Orosia, patrona de la ciudad y de la diócesis de Jaca, y en los muros laterales aparecen seis escenas de la vida de la santa, referidas a su martirio, la recepción de sus reliquias y los milagros obrados por su intercesión. El zócalo está decorado con motivos arquitectónicos y trampantojos. Estas pinturas fueron realizadas en 1789 por Luis Muñoz, afincado en Huesca, con estilo barroco aunque con técnica rudimentaria. El conjunto fue restaurado en 1999 con la ayuda de una entidad de ahorro. (Número 9 en el plano).

Capilla de la Trinidad

(Número 8 en el plano). Fue construida en 1572 por encargo del próspero mercader de Jaca Martín de Sarasa y su esposa Juana de Aranda, con el fin de que fuera el lugar de su enterramiento y, para ello, la dotaron con una cuantiosa suma, que posibilitó la contratación de artistas de prestigio y, posteriormente, el mantenimiento del culto. Como era práctica generalizada, los escudos de los fundadores de la capilla lucen tanto en la portada (en el tímpano) como en el retablo (en el sotabanco).

Al igual que en las demás capillas renacentistas de la catedral, está precedida de un arco clásico de medio punto que flanquean sendas columnas corintias; en las enjutas del arco se encuentran las alegorías de la Caridad (amamanta a dos niños) y de la Templanza (escancia vino).

El friso inmediatamente superior lleva decoración de putti y en el centro figura la Verónica; en los dos extremos, inscritos en sendos tondos, aparece los bustos de un hombre (izquierda del espectador) y una mujer (derecha) que podrían representar a los fundadores de la capilla.

Detalle de la capilla de la Trinidad y la Pila Bautismal – Imagen de la Red

Finalmente, en el tímpano que remata la portada, destaca el relieve de la Virgen con el Niño inscrito en un óvalo, obra de Juan de Anchieta; mientras que a ambos lados se reproducen los escudos de los dos comitentes. Esta portada fue proyectada por Guillén Salbán, autor del sepulcro del obispo Pedro Baguer, situado en la misma nave lateral; este artista también participó en la ejecución de la obra, junto con Juan de Anchieta, como se ha adelantado; posiblemente también intervino un escultor, de menor calidad que los dos precedentes, que podría ser el artífice afincado en Jaca Juan de Flandes. El conjunto arquitectónico conserva la policromía original que lo cubre parcialmente, según el gusto de la época.

La planta de la capilla es cuadrada, se cubre con cúpula semiesférica, apoyada en trompas, y está decorada con casetones adornados con florones en el centro. Tiene linterna que ilumina el interior.

El retablo, realizado en «arenisca de cemento calizo» consta de banco con tres escenas apaisadas de gran calidad artística (la Visitación, nacimiento de san Juan Bautista, los judíos preguntan a san Juan Bautista si él es el Mesías), Tiene tres calles, separadas por columnas corintias; en la calle central se representa a la Trinidad: Dios Padre sentado (su rostro recuerda al Moisés de Miguel Ángel), que sostiene con sus manos al Hijo crucificado y entre los dos está la paloma del Espíritu Santo. Esta escena está flanqueada por un ángel custodio, con una corona en la mano (a la izquierda del espectador) y por san Martín de Tours (derecha).

En el ático figura un relieve con la escena de la Piedad resuelta con serenidad clásica, mientras que sobre el arquitrabe de las cuatro columnas aparecen los evangelistas, sentados y con sus respectivos símbolos. La policromía, en la que predominan los dorados, corrió a cargo del pintor jaqués Nicolás Jalón. El conjunto fue restaurado en 2002 con el patrocinio de una entidad de ahorro aragonesa.

Capilla de la Virgen del Pilar

El absidiolo de la nave de la epístola, es el único que permanece tal y como lo diseñaron los maestros románicos,y es de sobrecogedora sencillez, solo presidido por una pequeña y bella talla de la Virgen del Pilar, este esta cerrado por una bella reja románica de hierro muy bien trabajado.

Retablo de la Virgen de los Dolores

En la nave ,antes de alcanzar la portada sur ,se encuentra el retablo de la Virgen de los Dolores, barroco del siglo XVIII.

Retablo de San Agustín

Retablo de San Agustín. En el interior de un arco carpanel encontramos un retablo dorado con el titular San Agustín. Por encima del arco dos ángeles tenantes sujetan un escudo. La embocadura gótica del siglo XV está realizada en piedra policromada y sería reformada en 1760. A ambos lados de los ángeles tenantes dos medallones laureados.

Retablo del Santo Cristo

En la misma pared donde esta el Retablo de San Agustin, encontraremos el Retablo del Santo Cristo que data del siglo XVIII y fue reformada en 1767.

Sepulcro del Obispo Pedro Baguer

De estilo renacentista, realizado en el último tercio del siglo XVI, constituye un soberbio testimonio de la arquitectura funeraria renacentista. Es obra del barcelonés Juan de Rigalte y del mallorquín Guillem Salbán, quienes por aquellas fechas residían en Zaragoza. El monumento consta de cama fúnebre, ilustrada en su frente con las representaciones de las virtudes Fe, Caridad, Templanza, Justicia y Prudencia. La imagen del difunto, realizada en alabastro, es de cuerpo entero, yacente, con los atributos episcopales, como son el báculo y la mitra. Sobre él, adosada al muro, se muestra la Asunción de María coronada por dos angelitos.

Todo ello está enmarcado por un arco de medio punto, con altorrelieves en las enjutas que representan a profetas, arquitrabe partido y rematado por un frontón triangular, que sustentan dos columnas corintias decoradas con relieves en el primer tercio. Corresponden a Juan de Anchieta los profetas de las enjutas y el relieve de la Asunción, los dos realizados en alabastro. El escudo de la familia Baguer figura en las basas de las columnas y el del obispo en el frontón.

El conjunto fue restaurado en 2004, al mismo tiempo que la capilla de san Miguel, con el patrocinio de una entidad bancaria. (Número 11 en el plano).

Obras del Templo Entre los Siglos XVI-XXI

En contraste con el estado ruinoso en que presentaba la catedral y sus dependencias en el siglo XV, en el siguiente, como señala Oliván en su artículo sobre las obras emprendidas en el XVI, se produce «una febril actividad renovadora del templo y sus dependencias, que se prologará hasta las primeras décadas del siglo XVII». Esta etapa de extraordinaria actividad se debe, entre otros motivos, a la necesidad perentoria de reparar la vieja catedral, al deseo de las principales familias burguesas de Jaca de promocionarse socialmente mediante la construcción de capillas en el templo catedralicio y, finalmente, porque en 1571 una bula de Pío V dispuso que el obispado de Huesca-Jaca, constituido en 1097, se dividiera en tres: Huesca, Jaca y Barbastro. A partir de entonces, la diócesis jaquesa inició una etapa de progreso.

La catedral tenía cubiertas de madera, que Bango considera que se se construyeron por falta de recursos económicos, para levantar bóvedas de piedra. Esta circunstancia propició frecuentes incendios. El más pavoroso, registrado en 1447, obligó al cabildo a construir las bóvedas actuales. Se comenzó por las laterales iniciadas en 1520 y, a partir de 1598, con la nave central, que fue construida en seis años por el arquitecto y escultor, vecino de Zaragoza, Juan Bescós, el cual por este encargó cobró 6300 libras jaquesas que aportó el canónigo de la seo de Zaragoza Francisco de Hervás. A pesar de ser levantadas en el siglo XVI, en época del Renacimiento, las bóvedas de las tres naves son de tracería gótica tardía.

A principios de siglo, en 1514, se derribó el coro románico y se construyó otro ya dentro del estilo renancentista. Ocupaba los tramos tercero y cuarto de la nave central, contados desde el presbiterio. Años más tarde, en 1562 se edificó la nueva sacristía que se cubrió con bóveda de crucería. Una vez reparadas las cubiertas de las naves laterales, se construyó buena parte de las capillas que en ellas se alojan, como la portada tardo gótica de san Sebastián, la de santa Ana, de estilo hispano flamenco; la Anunciación a María ya plateresca, la monumental renacentista de san Miguel, la romanista de la santísima Trinidad y, por último, la de san Jerónimo, renacentista con elementos ya barrocos.

En el siglo XVII se llevó a cabo el derribo del claustro románico para construir el actual. Aquí, desde 1970, se encuentra el Museo Diocesano de Jaca, que alberga una extraordinaria colección de pinturas murales románicas procedentes de las iglesias del entorno, entre las que destacan las de la localidad de Bagués. A finales de esta centuria, en pleno apogeo del barroco, se construyó la más grande de las capillas de la catedral, dedicada a la patrona de la diócesis de Jaca, santa Orosia.

En 1790, se amplió el presbiterio lo que tuvo como consecuencia la destrucción del ábside románico de la nave central y del retablo de piedra de estilo romanista que lo presidía, obra contratada a Juan Bescós, el arquitecto que había construido la bóveda de la nave central. El nuevo espacio se cubrió con una cúpula sobre pechinas. En 1792 el cartujo Manuel Bayeu, cuñado de Francisco de Goya, realizó las pinturas murales, con episodios de la vida de san Pedro -el titular de la catedral- en los muros laterales, la apoteosis de la santísima Trinidad en la cúpula y con representaciones de las virtudes Fe, Esperanza, Caridad y Templanza en las pechinas.

En el siglo XIX, azotado por la guerra de la Independencia y las tres carlistas, además de diversos episodios revolucionarios, las obras emprendidas fueron de menor trascendencia: el blanqueo del templo y el arreglo del órgano en 1859, las pinturas de la capilla de santa Orosia en 1860, la restauración del porche pequeño en 1864, la pavimentación del mayor al año siguiente, y la pavimentación de las naves laterales en 1868.

En 1919 el coro del cabildo, hasta entonces situado en el centro de la nave principal, el lugar que ocupaba tradicionalmente en las catedrales españolas, y el órgano, emplazado detrás,25? se trasladaron al presbiterio ampliado a fines del siglo XVIII. De esta manera quedó diáfana la vista interior de la catedral, aunque la situación del órgano, infrecuente, le quitó sonoridad y ocultó las pinturas de Manuel Bayeu situadas detrás, en el ábside, con el tema de la entrega de las llaves a san Pedro.

Inicialmente hubo un órgano renacentista, que en 1703 se transformó en barroco y que, finalmente, en 1870, adquirió las características de romántico. Fue restaurado en 2018, con un presupuesto de 300.000 euros, gracias al mecenazgo particular.

El Claustro

A finales del siglo XVII y principios del XVIII se sustituye el anterior claustro románico por el actual barroco y se construye la nueva capilla dedicada a Santa Orosia, patrona de Jaca. El claustro adosado a la fachada norte del templo, en la actualidad forma parte del Museo Diocesano de Jaca, famoso por el número de pinturas románicas que posee procedentes en su gran mayoría de pequeñas iglesias de la diócesis.

Una tradición ligada a esta Catedral y hoy ya desaparecida, es la romeria de las Espirituadas de Santa Orosia. Recibían este nombre aquellas personas que en la fiesta de Santa Orosia (25 de junio) peregrinaban hasta la Catedral para librarse de los malos espíritus y de la locura, también eran conocidas como endemoniadas. Pasaban la noche anterior a la fiesta en el claustro y al día siguiente fiesta de la Santa imploraban por su salud. Esta costumbre tildada de superstición fue suprimida después de finalizar la Guerra Civil de 1936.

Vista del Claustro – Imagen de la Red

Hasta aquí este recorrido por la magnifica Catedral de San Pedro de Jaca , uno de los mas importantes ejemplos del primer románico español . Dejo atrás esta ciudad Oscense y me pongo en camino en busca de otra emblemático templo como es la Catedral de Santa María de Huesca.

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor

Fuentes Consultadas:

La Catedral de Jaca, más que una joya románica
https://www.huescalamagia.es/blog/la-catedral-de-jaca-mas-que-una-joya-romanica/

Catedral de Jaca
https://m.arteguias.com/catedral/jaca.htm

Catedral de San Pedro de Jaca
http://i3campus.co/CONTENIDOS/wikipedia/content/a/catedral_de_jaca.html

LA CATEDRAL DE SAN PEDRO DE JACA
https://www.diocesisdejaca.org/index.php/catedral-de-san-pedro-de-jaca

Catedral de San Pedro – JACA (ARAGÓN)
http://www.campaners.com/php/catedral.php?numer=232

Catedral de San Pedro de Jaca – El Toledano Errante
http://kunzuilh.blogspot.com/2009/04/catedral-de-san-pedro-de-jaca.html

JACA. CATEDRAL DE SAN PEDRO
http://www.romanicoaragones.com/0-jacetania/03-catedral01.htm

Catedrales de España – Catedral de Jaca – La Perla del Pirineo
http://www.jdiezarnal.com/catedraldejaca.html

Maravillas Ocultas de España
https://maravillasdeespana.blogspot.com/2018/07/la-catedral-de-san-pedro-de-jaca.html

Catedral de Jaca
https://megaconstrucciones.net/?construccion=catedral-jaca

Concatedral de Santa María de la Redonda – Logroño – La Rioja (España)

Introducción

Tras visitar las iglesias de Santa María de Palacio, San Bartolome y la Fuente de los Peregrinos, continuo nuevamente con esta serie de reportajes de los templos de la ciudad de Logroño. Casi contrarreloj ya que dispongo únicamente de una jornada, mi siguiente parada obligada es sin duda la Concatedral de Santa María de la Redonda, uno de los principales objetivos de este viaje a tierras de La Rioja.

La Concatedral de Santa María de la Redonda se encuentra situada en pleno corazón del casco antiguo logroñés, enclavada entre las calles Portales y Caballerías y la Plaza del Mercado. Se levanta sobre una primitiva iglesia románica que en 1435 adquirió el rango de Colegiata, al fusionarse con la de San Martín de Albelda. Tal vez este hecho, unido al desarrollo económico y demográfico que iba adquiriendo la ciudad, influyó en la decisión de realizar un nuevo templo.

Vista de la Ubicación del Templo

Junto con la Catedral de Calahorra y la de Santo Domingo de La Calzada es la sede de la diócesis eclesiástica de Calahorra y La Calzada-Logroño.

La iglesia es una obra del siglo XVI, con numerosas reformas en el XVII, momento en que se amplía la cabecera, y en el XVIII, añadiendo a los pies la capilla de los Ángeles, la portada oeste y las torres, lo que le da al exterior un aspecto puramente barroco. La parte más antigua la conforma el cuerpo central.

El 3 de junio de 1931 la Catedral de Santa María de la Redonda fue declarada Bien de Interés Cultural Patrimonio histórico de España en la categoría de Monumento. En la actualidad es un espacio público que los ciudadanos y turistas pueden visitar, haciendo recorridos guiados relacionados con la arquitectura, arte e historia. Además, todos los días se hacen varias misas en diferentes horarios.

Contexto Histórico

Sus orígenes datan del siglo IX tras la venida de unos hermanos huidos de Torres del Río, a causa de las razzias musulmanas, y que refundan en el mismo sitio de la catedral actual un pequeño cenobio del que no queda ningún rastro tras las sucesivas remodelaciones de siglos posteriores.

Para el año 1055, el rey Alfonso VI de León le concedió el terrero a un fuero franco para construir en el espacio el asentamiento tanto de pobladores como de peregrinos. Con el paso del tiempo el crecimiento era notable, por lo que se decidió construir varias iglesias: una a Santa María de Palacio, una a Santiago el Real, otra a San Bartolomé y finalmente una a Santa María de la Redonda. Esta última fue hecha en el arrabal y estaba separada del itinerario del Camino de Santiago.

Alfonso VI de León

La Concatedral, que en ese tiempo era simplemente una iglesia, fue dedicada a Santa María y se le da el nombre de la redonda por ser una iglesia románica octogonal, muy parecida a las ya existentes en el Camino jacobeo de Navarra en Eunate y las Torres del Río. Gracias al gran desarrollo que tuvo se le dio más importancia, logrando que en el año 1431 se declarara una ciudad.

Esta concatedral es una construcción tardogótica (Gótico y barroco), aunque fue construida sobre una iglesia románica de la cual no se conserva nada en la actualidad. En el año 1435 su rango fue elevado a colegiata, por lo que se vio la necesidad de empezar a ampliar el templo. Se comenzó a remodelar a principios del siglo XVI. El modelo utilizado era típico del norte de España.

La estructura arquitectónica de la concatedral se construye fundamentalmente a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII.

Plano de la Catedral 30 de junio de 1853 – Archivo Municipal de Logroño

Está compuesta por tres naves, una central y dos laterales de menor altura, una girola y por el trascoro, con su puerta principal flanqueada por dos torres gemelas. A lo largo de los muros laterales se extienden las capillas que cierran la construcción definitiva en el norte y sur del templo.

Sección Longitudinal – Archivo Municipal de Logroño

Entre 1516 y 1598 se construye el cuerpo central en estilo Gótico Reyes Católicos, con ocho altos pilares cilíndricos que culminan abriéndose para formar las bóvedas de crucería. Alzando la vista se contempla algo similar a un grandioso palmeral de piedra sugerido por las esbeltas columnas cilíndricas sin nervaduras y el despliegue en lo alto de una filigrana de ramas de crucería.

En el siglo XVII se amplía en el frente oriental junto al altar mayor con la Capilla del Santo Cristo que con el paso del tiempo terminaría conformándose como un deambulatorio tras el retablo mayor.

Sección longitudinal del Trasnave – Archivo Diocesano de Calahorra

Por último en el siglo XVIII se completó definitivamente la estructura principal al bajar el coro al piso y construir en el trascoro la monumental Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles en el interior.

En el exterior se levantaron las dos esbeltas torres gemelas, debidas a Martín de Beratúa, que constituyen el icono que representa a la ciudad de Logroño. Tomaron como modelo la torre de la iglesia de Santo Tomás de Haro y se repite en otras localidades riojanas como en Santo Domingo de la Calzada, Briones, Oyón, Labraza,… destacando siempre en el horizonte su verticalidad y conformando lo que se ha llamado barroco riojano.

Sección transversal del Trasnave – Archivo Diocesano de Calahorra

Entre las dos torres se encuentra una fachada-retablo en piedra diseñada por Juan Bautista Arbaiza. Está situada sobre la puerta principal cerrando el paso una hermosa verja.

El templo, orientado rigurosamente de este a oeste, está situado en la parte central del casco antiguo de Logroño y se abre a la antigua plaza del Mercado junto a la calle Portales de un gran sabor histórico bajo sus arcos y en cuyos alrededores bulle, como en tiempos antiguos, el ocio de la ciudad.

Para el año 1959 ya no se le llamaba colegiata, sino que el lugar elevó su rango hasta ser llamada concatedral, situándose justo por debajo de las dos grandes catedrales conocidas en La Rioja: la Catedral de Santo Domingo de la Calzada y la Catedral de Calahorra.

Descripción del Templo

Por estar dentro de la Diócesis de Calahorra y La Calzada, la Concatedral de Santa María de la Redonda es una iglesia muy amplia que está compuesta por una portada principal, portadas laterales, retablo, mausoleo, varias capillas y otras partes de gran importante histórica y artística que ahora a continuación os mostrare con mucho mas detalle.

Vista de la Fachada Sur – Calle Portales

Las Portadas

Portada Occidental

Lo más espectacular de la concatedral de Logroño es su enorme fachada occidental, obra de Juan Bautista de Arbaiza, Juan Martín de Beratúa y Francisco Gorbea. Está configurada en torno a un gran nicho, en cuyo interior puede verse un retablo de piedra, dividido en tres cuerpos y siete calles con esculturas de Evangelistas, ángeles, etc. trabajadas en alabastro.

Se empezó a construir en el año 1742 por Juan Bautista Arbaiza y José, y se terminó en el año 1762. Se hizo como un enorme retablo de piedra, siendo su fachada flanqueada por dos torres de cuatro cuerpos, a las que se les llama “Las gemelas”.

La portada principal tiene forma rectangular y mide 80 metros de longitud, 26 metros de ancho y las bóvedas son de 27 metros de altura. A lo largo de sus muros laterales se esparcen las capillas que cierran el conjunto de construcciones definitivas, tanto al norte como al sur de la Concatedral.

Portadas Laterales

Estas portadas las empezó Sebastián de Portu, con el fin de dar acceso lateral al templo. Sin embargo, las dos portadas laterales fueron terminadas por Fernando de la Peña en el año 1705. Esta fue la forma de representar a los dos titulares de las dos iglesias que se unieron para formar un solo colegio, denominado San Martín de Albelda La Redonda.

Vista de la Portada Sur – Asunción de la Virgen

Las dos portadas laterales tienen un estilo barroco, están decoradas y son básicamente gemelas. La única diferencia que tienen es que cada una tienen una advocación particular: la del lado norte está dedicada a San Martín, mientras que la del lado sur está adjudicada a la Asunción de la Virgen.

Vista de la Portada Norte – San Martín

Las Gemelas

Fachada Occidental

Las Torres conocidas como «las gemelas» son un icono de la ciudad de Logroño. Están ubicadas sobre la portada principal de la Concatedral de Santa María de la Redonda. El modelo de estas torres fue tomado de la Iglesia de Santo Tomás de Haro. Incluso, se repite en otras localidades de La Rioja como en Santo Domingo de la Calzada o Briones.

Las torres de Logroño no tienen la misma altura. Una de ellas, la que está ubicada al norte y que colinda con la calle Caballerías y fue denominada por San Pedro, mide 56 metros de alto. La otra torre, denominada por San Pablo y ubicada en la calle Portales, llega a medir 58,15 metros.

Las dos torres son buen ejemplo de la monumentalidad de los campanarios barrocos riojanos. Tiene varios cuerpos superpuestos: los más bajos de sección cuadrada, el superior octogonal y un chapitel cuajado de pináculos como remate.

El arquitecto se inspiró en la portada cercana de Santa María de Viana, y configuró un modelo que luego se repetirá en otras iglesias de la región, como la de Briones, Santo Domingo de la Calzada o Labraza. También las dos fachadas laterales son de comienzos del siglo XVIII.

Interior del Templo

Es una iglesia de planta de salón, con tres naves de igual altura, separadas por grandes columnas y cubiertas con bóvedas de crucería estrellada y de terceletes. Está construida en material de sillería.

En los laterales se abren capillas entre los contrafuertes. El ábside central es ochavado, habiendo desaparecido los laterales al abrir la girola.

El estilo para el interior del templo fue inspirado en los Reyes Católicos, que prevalecían en la primera mitad del siglo XVI. La obra fue realizada por Juan de Regil, Pedro Ortiz de Arteaga y Martín Ruiz de Albiz.

La construcción del templo se inició a comienzos del XVI y responde a un modelo muy extendido en el norte de España. El retablo mayor consta de una gran calle central con relieve de la Genealogía de Cristo, dos laterales con imágenes de San Pedro y San Pablo y remate en ático con Cristo crucificado.

Según la inscripción del banco, esta obra fue ejecutada entre 1684 y 1688. La Virgen que corona la calle central es una imagen hispano-flamenca de finales del siglo XV o comienzo del XVI. Las capillas laterales encierran interesantes obras de arte.

El Retablo Principal

El retablo principal es una obra rococó (estilo barroco puro), presidido por la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, de estilo hispano-flamenca siendo esta de finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI. El retablo fue construido finalmente en 1668 por Francisco de la Cueva y Vicente López Frías.

El retablo mayor está justo en la calle central y posa la representación del Árbol de Jessé que no es más que el relieve de la Genealogía de Cristo.

Lo más destacable de este recinto es la escultura de Cristo yacente articulado, en urna de maderas ricas, carey, bronce y plata. Fue donada al templo en 1694 por Gabriel de Unsain, capitán de los Tercios de su majestad y regidor perpetuo de Logroño. Cada miércoles santo los miembros de la Cofradía del Santo Sepulcro sacan la escultura de su urna para proceder a su limpieza.

Detalle del Cristo Crucificado

En los laterales se ubican dos imágenes: una de San Pedro y otra de San Pablo y con un remate en el ático se encuentra la figura de Cristo Crucificado. Según la inscripción, la obra fue realizada entre los años 1684 y 1688.

Detalle del Remate Sobre el Ático

Falsa Girola

Se trata de tres capillas en la Girola que están cubiertas por una cúpula con linterna y que se comunican con la iglesia, puesto que se rasgaron los muros testeros de las ábsides laterales. La primera capilla, la del lado sur, con estilo clasicista, fue construida en el año 1626 por Pedro Aguilera. La capilla norte es de estilo barroco y finalmente la capilla central fue realizada en el año 1654.

La falsa Girola se hizo en el siglo XVII gracias a la ampliación del templo (cuando era colegiata y posteriormente se le llamó Concatedral). Las tres capillas en ella son: la capilla de Nuestra Señora de los Ángeles, la Capilla de Nuestra Señora de la Paz y la Capilla de San Pedro.

Capilla de Nuestra Señora de los Ángeles

Se puede acceder a ella a través de las puertas de cristal. La capilla de Nuestra Señora de los Ángeles es producto de la ampliación que se llevó a cabo en el siglo XVIII para que la iglesia pudiese ser llamada catedral, haciendo su función como parroquia. La hizo Juan Bautista Arbaiza.

Esta capilla es plana en forma octogonal, aunque está construida sobre un rectángulo, y le da paso a otras capillas. Su interior está ricamente decorada, formando un cuerpo central cubierto por una cúpula de paños de linterna y decorada con la pintura fresca del artista José de Beges, está representada allí la Asunción – Coronación de la Virgen. Sus puertas tienen un estilo rococó y se decoraron con motivos de Letanía.

Capilla de la Virgen del Pilar

Contigua al altar mayor encontramos un pequeño retablo presidido por la Virgen del Pilar. Es la única capilla del templo que carece de reja divisoria.

Capilla de San Pedro

Justo en la cabecera se encuentra la Capilla de San Pedro, un lugar donde se exponen un sinfín de relicarios en el cuerpo bajo del retablo de la Milagrosa. En este sobresale el busto, diseñado en estilo gótico en material de cobre dorado y plata, de San Prudencio, hispano – flamenca realizada en el siglo XV.

También se ubican las arquetas de San Félix del Monte y San Funes. Ambas artes romanistas que datan de finales del siglo XVI o comienzos de XVII. Todas estas obras de arte ubicadas en la Capilla de San Pedro provienen de la desaparición del monasterio de Monte Laturce, que se asentaba en la localidad de Clavijo, La Rioja.

Capilla de Nuestra Señora de la Paz

Merece la pena detenerse ante la capilla situada junto al ingreso del templo, llamada de Nuestra Señora de la Paz. En ella se encuentra la imagen de la Virgen que da nombre a la misma y el relieve de de la Resurrección que decora el sepulcro de Diego Ponce de León, personaje de la nobleza logroñesa. Todo ello fue realizado por el Maestre Ansé, a mediados del siglo XVI.

Otras Capillas de la Concatedral

Sepulcro del Obispo Pedro Gonzalez del Castillo

Túmulo funerario de D Pedro Gonzalez del Castillo, obra de Pedro de Aguilera de 1626,que se encuentra arrodillado contemplando la capilla del Cristo de los Labradores.

Sepulcro del Obispo Pedro Gonzalez del Castillo – Imagen de la Red

Mausoleo del General Espartero y Doña Jacinta Martínez de Sicilia

Se trata de una obra que data del año 1888 hecha por el escultor Juan Samsó. El Mausoleo del General Espartero y Doña Jacinta Martínez de Sicilia fue sufragada por suscripción popular.

Imagen de la Red

Justo en el lugar descansan los restos del General Espartero. Su nombre era Joaquín Baldomero Fernández Álvarez Espartero de Todo, quien nació en Granátula de Calatrava en el año 1793 y murió en Logroño en el año 1879. También reposan los restos de su esposa Doña Jacinta Martínez de Sicilia.

El Órgano y el Coro

Vista del Bello Órgano de la Catedral

Imagen de la Red

El Coro

Data de mediados del siglo XVI. El Coro se puede cerrar gracias a una reja barroca. Está hecha con material de sillería de nogal y decorada arquitectónicamente con sitiales bajos y bajorrelieves con figuras de santos en los altos.

Detalle del Coro – Imagen de la Red

El coro se cierra con una reja barroca y tiene una sillería de nogal decorada con motivos arquitectónicos en los sitiales bajos y bajorrelieves con figuras de santos en los altos, de mediados del siglo XVI. En el trascoro, se encuentra una gran capilla denominada de Nuestra Señora de los Ángeles. Es de planta oval y se cubre con una cúpula ochavada decorada con pinturas al fresco, realizadas en 1770 por José Vejes.

Detalle del Coro – Imagen de la Red

Esculturas de los Laterales del Trascoro

Obras de Arte en la Concatedral de Logroño

En el interior de la Concatedral de Santa María de la Redonda encontramos importantes e interesantes obras de arte del renacimiento y el barroco. Entre ellas la Asunción – Coronación de María, que es un conjunto de estilo flamenco que data del siglo XV, una obra procedente del Señorío de Somalo y que en la antigüedad pertenecía al retablo del mayor de la Iglesia de Santa María la Real en Nájera, La Rioja.

Otra obra de arte destacada en la Concatedral es La Inmaculada: una imagen del siglo XVII que fue tallada por el artista gallego Gregorio Fernández. También son de gran valor las obras de arte Adoración de los Reyes, Lavario, Crucifixión, las tablas flamencas de Gillis de Coingnet y San Prudencio de Armentía. Sin embargo, quien roba el protagonismo a algunas de las anteriores es la obra de arte denominada Calvario.

Calvario – Imagen de la Red

Se trata de una pintura del Calvario que pasó Jesús. Esta se ubica en la Concatedral de Santa María de la Redonda, justo en la Falsa Girola, detrás del altar mayor. Esta obra de arte representa una Crucifixión, donde Jesús aún está vivo y se encuentra acompañado por las dos Marías, San Juan evangelista y dos ángeles. Fue realizada en óleo sobre tabla y se sospecha que es una copia del entorno de Miguel Ángel.

La obra del Calvario original fue un encargo de la marquesa de Pescara Doña Vittoria Colonna, quien quería que en el retrato se viera reflejado con claridad el rostro de María Magdalena. Se rumorea que esta obra fue adquirida tiempo después por el obispo Pedro González del Castillo en uno de sus tantos viajes a Roma.

Asunción Coronación de Maria – Conjunto Flamenco Segunda Mitad del Siglo XV

Hasta aquí este recorrido por el arte, la historia y la arquitectura de esta bella Concatedral Riojana, termina ya mi jornada por hoy y es tiempo ya de regresar a mi casa en tierras de Aragón.

Relieve de la Resurrección – imagen de la Red

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor

Fuentes Consultadas:

Catedral de Logroño (Concatedral de Santa María de la Redonda)
https://www.arteguias.com/catedral/logrono.htm

Concatedral de Santa María de la Redonda
https://lariojaturismo.com/lugar-de-interes/concatedral-de-santa-maria-de-la-redonda/7e6e08b2-7eef-466e-8c08-88ba0fa7a52e

Concatedral De Santa María De La Redonda
https://laviejabodega.es/concatedral-santa-maria-redonda/

La Concatedral de Santa María de la Redonda (Logroño)
https://maravillasdeespana.blogspot.com/2018/09/la-concatedral-de-santa-maria-de-la.html

Concatedral de Logroño
https://megaconstrucciones.net/?construccion=concatedral-logrono

Fuente del Peregrino – Logroño – La Rioja (España)

En mi periplo por la ciudad de Logroño y la serie de reportajes que vengo realizando en el lugar, en la calle Barriocepo, junto a la plaza de la Oca y colindante con la Iglesia de Santiago el Real me encuentro ante la fuente conocida popularmente como Fuente de Santiago, del Peregrino o del Camino.

La fuente se encuentra dentro del casco viejo de la ciudad y en pleno paso por el Camino de Santiago en la capital riojana.

Vista de la Ubicación de la Fuente

La fuente, construida en piedra en el sigo XVII, el año 1675, está formada por un arco rebajado entre dos pilares, friso y frontón.

El año 1675 puede ser el de su reconstrucción, puesto que la obra es más antigua. Se la conoce popularmente con varias denominaciones “Fuente de Santiago, del Peregrino o del Camino”. Tras una completa restauración fue inaugurada el 18 de diciembre de 1986.

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor

Fuentes Consultadas:

Escultura y Arte en Logroño (La Rioja)
http://esculturayarte.com/022964/Fuente-del-Peregrino-en Logrono.html#.YbsN5dLMKUk

Iglesia de San Bartolomé – Logroño – La Rioja (España)

Introducción

Continuando con mi serie de reportajes de los templos en la ciudad de Logroño en la Rioja, llego a la antigua iglesia de San Bartolomé una magnífica construcción que data del siglo XII. Desafortunadamente en el momento de mi llegada al templo, este no estaba abierto al publico, por lo cual solo pude disfrutar de los exteriores y de la magnifica portada gótica del siglo XIV. Espero poder regresar y documentar fotográficamente el interior de este histórico lugar.

La iglesia de San Bartolomé es la iglesia más antigua de la ciudad de Logroño. Su construcción se remonta al siglo XII, por lo que conserva en parte estilo románico, en la cabecera y en la parte inicial de la torre, y transcurre durante el siglo XIII, con el estilo gótico en desarrollo, construyéndose la magnífica portada ojival, que contiene algunas esculturas románicas que narran la vida del santo y otros pasajes de la Biblia.

Como dato significativo señalar que la Iglesia de San Bartolomé está en el Hito N.º 9 en el Camino de Santiago Francés. Se encuentra a 612 km de Santiago de Compostela. El templo fue declarado Monumento Nacional en 1866.

Vista de la Ubicación del Templo

El Templo se encuentra situado en la Plaza de San Bartolomé dentro del casco antiguo de la ciudad de Logroño.

Contexto Histórico

Fue construida en sillería, no se conserva documentación precisa sobre sus orígenes, pero data de finales del siglo XII y comienzos del XIII. Junto a Santa María de Palacio, son las más antiguas y venerables de Logroño. Conserva en parte el estilo románico original y fue restaurada en el siglo XV.

La documentación escrita sobre esta iglesia es muy escasa. Su existencia consta en 1230, al otorgar testamento Sebastián, clérigo de Santa María de La Redonda de Logroño, con diversas mandas piadosas a las iglesias entre las que se cita la de San Bartolomé. Asimismo, figura incluida en el archipresbiterato de Logroño, en la concordia realizada en 1257 entre el obispo Aznar y su cabildo catedral sobre asignación de parroquias y distribución de rentas y frutos.

Vista de la Planta del Templo

A lo largo del siglo XIV la iglesia se menciona en distintas ocasiones. El 4 de febrero de 1330 el papa Juan XXII comunicaba la concesión a Gonzalo Márquez de Logroño de una canonjía en la iglesia de Salamanca, a pesar de que ya poseía canonicato y prebenda en la catedral de Oviedo, en la iglesia de San Bartolomé de Logroño y en otros monasterios. Asimismo, destaca el testamento de Martín Ruiz de Agoncillo en 1345, en el que hace varias mandas a la iglesia de San Bartolomé, mencionándose el altar de San Esteban y obras en la iglesia. En 1470 Enrique IV concedió a esta iglesia la exención de tercias.

Vista de los Alzados de la Torre

Hasta comienzos del presente siglo, la entrada a San Bartolomé se reducía a una simple y empinada cuesta construida a base de pavimento enguijado y tiras de losa.

En el año 1908, con el fin de proporcionar una total comodidad a los numerosos logroñeses que cotidianamente visitaban esta artística iglesia, se estimó oportuno construir en la misma una escalinata que facilitase la entrada al templo.

Fue diseñada por el arquitecto Francisco de Luis y Tomás, y el Ayuntamiento, el día 27 de julio de 1908, acordó que la realizase el contratista don Simeón Yábar Villarreal.

La verja de hierro fue proyectada por el arquitecto de Bilbao don José María de Basterra.

La Portada Gótica

Quede fascinado ante la vistosa portada gótica, del siglo XIV aunque con ciertas reminiscencias románicas, junto con la torre, es uno de los elementos más destacables de este templo. Debemos mirar con detenimiento las escenas representadas en esta portada ya que al igual que un libro nos relata escenas de la vida del santo que ahora paso a describiros con mas detalle.

Las escenas de la portada constan de 19 viñetas, representando en el lado izquierdo el martirio de San Bartolomé y en el derecho el hallazgo de sus restos.

De forma más detallada, si empezamos por el extremo derecho, vemos en la primera escena a San Bartolomé salvando a la hija lunática del rey Polemón, son tres cuadros, un hombre (1), una mujer(2) y el santo(3), el cuarto está vació pero podría haber estado Polemón ; en la segunda vemos al santo en un cuadro(5) y a un grupo de doncellas en otro(6), está evangelizando en la Corte; en la tercera, está expulsando al demonio de entre los ídolos paganos, y haciendo que el resto se convierta, enfadando así a algunos sacerdotes, consta de los siguientes cuadros, los sacerdotes (7), el ídolo Berith sobre una columna y debajo orando (8) y el santo con un cofre en la mano expulsando al demonio(9); en los siguientes dos cuadros (10,11) vemos como el santo es conducido por un soldado ante el rey Astiages.

En el extremo izquierdo podría haber habido alguna escena más, puede que fueran destruidas al construir el Palacio de Monesterio. El cuadro doce está vacío. Los cuadros 13-16 Bartolomé derrota al ídolo Baldach, a quien Astiages adora y haciendo que le mande azotar por su enfado, pero le manda desollar vivo por parecerle insuficiente castigo. Podemos verle sujeto de los cuatro miembros siendo despellejado sobre una mesa que sujetan tres figuras femeninas: la lujuria, la vanidad y la pereza. Los cuadros 18 y 19 nos muestran a San Bartolomé predicando con su propia piel al hombro.

El Tímpano

El tímpano de la portada, que muestra a Cristo Redentor entre la Virgen y San Juan, queda desplazado hacia abajo ya que en el siglo XVI el cantero Pedro de Acha reforma el coro y hace una pequeña ventana para que entre luz. De esta reforma es fruto también el arco renacentista que sustenta este coro.

La Torre

La torre campanario es una construcción esbelta, de cuatro alturas, realizadas la inferior en sillería, la segunda con ladrillo y sillería en los ángulos, y las dos superiores enteramente en ladrillo. Presenta dos vanos de medio punto en cada uno de sus flancos, y una franja decorativa de ladrillos que forman líneas entrecruzadas, y que configuran una red de rombos de estilo mudéjar tardío.

Durante los quince días que Logroño resistió el cerco del ejército francés en 1521, la torre fue atacada por la artillería enemiga sufriendo desperfectos, ya que se halla cerca de las murallas defensivas de la ciudad, y custodiaba la puerta de Herbentia, cerca del antiguo ayuntamiento. Años después se reconstruye en ladrillo, de estilo mudéjar con influencias aragonesas.

Durante la primera guerra civil carlista se ubicaba en la torre el telégrafo óptico.

Destacan sin duda los magníficos ventanales románicos restaurados, siendo el mejor elaborado el de la capilla principal con dos capiteles de gloutons (hombre y león).

Ver Vídeo del Templo

Por el momento doy ya por finalizado este reportaje de la iglesia de San Bartolomé, espero poder regresar mas adelante y ampliar este reportaje con imágenes y descripciones del interior del templo.

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor

Fuentes Consultadas:

LOGROÑO – IGLESIA DE SAN BARTOLOMÉ
http://www.arquivoltas.com/17-La%20Rioja/01-LogronoSBartolome01.htm

Guía de la iglesia de San Bartolomé de Logroño, La Rioja
https://www.arteguias.com/iglesia/sanbartolomelogrono.htm

Iglesia de San Bartolomé
https://lariojaturismo.com/lugar-de-interes/iglesia-de-san-bartolome/25e4623f-246a-4551-bf55-a5b109471029

Iglesia Imperial de Santa María de Palacio – Logroño – La Rioja – España

Introducción

En esta ocasión dejo atrás de la comunidad autónoma de Aragón ya que la jornada fotográfica prevista para hoy me conduce a tierras de La Rioja, concretamente a la ciudad de Logroño, en este 23 de noviembre del año 2015. Aunque la climatología hoy no es muy favorable en este día de frió y de persistente lluvia. Mi objetivo de hoy es conocer un poco mas a fondo los rincones de esta ciudad así como algunos templos de la misma.

Voy a empezar el reportaje por un emblemático y característico edificio de la ciudad de Logroño, se trata de la Iglesia de Santa María de Palacio.

El templo se encuentra situado en la calle Marqués de San Nicolás, más conocida como calle Mayor, y es la única que aun conserva un claustro. Sus orígenes se remontan a una iglesia anterior, Santa María la Vieja, fundada por la Orden del Santo Sepulcro, cuyos restos aparecieron en el patio del claustro. Al parecer, gracias a una donación que hizo Alfonso VII , se decidió hacer una nueva construcción, la actual Santa María de Palacio, que visitara después Carlos I en 1520.

Vista de la Ubicación del Templo

Contexto Histórico

Su denominación de “Imperial” no procede del juramento que en la misma efectuó el emperador Carlos I de España y V de Alemania, sino de que el emperador Alfonso VII dotó al Prior y Canónigo regulares del Santo Sepulcro y Jerusalén “con su casa imperial, que tenía en esta villa, otras rentas y muchas heredades por privilegio de 1165 el rey Alfonso concedió a dicha Orden diferentes prerrogativas y la recibió de su Real Patronato, y la dio el Palacio, casas y heredades en dicha villa de Logroño”.

En virtud del testamento de don Alfonso I “el Batallador”, rey de Aragón, muerto hacia finales de 1135 sin sucesión, quedaron herederas de su reino y por partes iguales tres Órdenes de Jerusalén: la del Santo Sepulcro, la de San Juan y la del Temple.

Cuando años después se verificó la Concordia entre esas tres Órdenes religioso-militares y los reyes sucesores en España de “El Batallador”, el Patriarca de la del Santo Sepulcro en Jerusalén, Guillermo I, envió al canónigo Giraldo para que fundara la Orden en España.

Se convino con Ramón Berenguer IV en erigir la casa matriz para el Reino de Aragón, Cataluña, Valencia y Mallorca en Calatayud, hecho que tuvo lugar entre 1146 y 1156.

Muy inmediata a esta fundación debió de ser la de Santa María de Palacio en Logroño, pues también fue erigida por el mismo canónigo Giraldo, como residencia de la Jurisdicción de la Orden en el Reino de Castilla.

Todo ello se produjo con la aquiescencia del rey Don Alfonso VII, que la introdujo en sus dominios en 1155.

Descripción

Este templo tiene tres naves, transepto y triple cabecera, la central de testero recto y las laterales ochavadas, comunicadas entre sí. La parte más antigua es la zona de los pies, que se corresponde con las obras románicas realizadas a finales del siglo XII o comienzos del XIII.

La cabecera y el transepto se construyeron a comienzos del siglo XVI. El resto de la iglesia, aunque conserva restos de finales del siglo XV, fue reformada en su mayor parte en el siglo XVIII. En el ángulo suroeste se levanta la torre campanario (1549- 1552), formada por cuatro cuerpos. Bajo ella, al sur, la portada (1626- h. 1628), estructurada en un gran arco de medio punto que protege un retablo clasicista de dos cuerpos. En el primero se encuentra el ingreso y en el segundo una hornacina en arco de medio punto alberga la imagen de la Asunción de la Virgen, flanqueada por escudos imperiales. Fue construida en 1627 por Juan de la Riba.

La Aguja

La aguja es el elemento más representativo de la iglesia. Fue construida en el siglo XIII. La forma una linterna octogonal sobre trompas que sirven como soporte a una estilizada flecha de ocho caras en forma de pirámide y dividida en varias zonas por una serie de frisos e impostas. La parte inferior presenta en sus ocho caras cuerpos salientes en forma de buhardillas y en los que se abren ventanas de forma apuntada. A destacar las aristas exteriores con una decoración formada por crestas de crochetes y pináculos.

En 1671, la aguja ya amenazaba con caerse y se llegó a pensar en la posibilidad de derruirla. La situación era tal que se prohibió el paso de carruajes por la rúa Mayor, pero tras estudios de varios arquitectos, se reforma toda la iglesia, aunque la aguja pierde los ventanales inferiores por lo que se priva al templo de gran parte de la luz y de la vista de la cúpula desde el interior. Estas obras finalizan en 1750.

La torre

La torre es obra de Juan de Acha, construida hacia el año 1550, es más baja que la aguja gótica pese a que se le añadió un campanario más adelante. Este consta de ocho vanos de medio punto, bóveda esquifada con remates en las esquinas acabado en un templete circular con pequeñas columnas y cúpula.

El Claustro

El claustro primitivo, era rectangular y austero, conforme al estilo de la Orden del Císter, pero solo se conserva del original el lado oeste, el resto es del siglo XVII. Se llega a él o bien por la iglesia a través de la nave izquierda o por la Capilla de la Virgen de la Antigua. Esta capilla contenía el Santo Sepulcro y está orientada al este. La talla de la Virgen de la Antigua es románica con influencias bizantinas y se halla en un retablo barroco de los siglos XVII-XVIII.

Vista del Claustro – Imagen de la Red

Entre el claustro y la sacristía, está la Capilla de la Antigua, donde destaca un retablo barroco con la imagen de la Virgen titular, realizada a finales del siglo XII o comienzos del XIII, con las cabezas rehechas en época posterior; y el sepulcro de Juan de Vergara yacente, obra de comienzos del siglo XVI.

La iglesia de Palacio consta de tres naves terminadas en capillas absidiales, cuyo alargamiento fue una reforma posterior. Sobre el crucero se eleva una cúpula octogonal, que se prolonga en el exterior en la torre piramidal de estilo gótico.

Plano del templo – Imagen de la Red

En el interior destaca el retablo mayor, obra de Arnao de Bruselas, además de varias tallas de gran relevancia, como la románica de Nuestra Señora de la Antigua, la gótica de la Virgen del Ebro o una Inmaculada de origen flamenco. También merece la pena destacar el coro, una obra de finales del siglo XVII, con sillería de 19 asientos con columnas corintias, y las figuras situadas en la nave central de San Bernabé, patrono de Logroño y de San Mateo, en cuyo honor se celebran las Fiestas de la Vendimia.

De la estructura original se conserva el cimborrio piramidal de ocho lados de estilo gótico en forma de corona imperial, que forma parte de la silueta de la ciudad. La iglesia ha sufrido innumerables reformas a lo largo de la historia, por lo que es difícil determinar su estilo.

La parte más antigua del templo son los tres últimos tramos de la iglesia, construidos en estilo gótico en el siglo XIII. Entre los siglos XV y XVI fueron reconstruidos el crucero y la cabecera con pilastras fasciculadas y arcos apuntados que sostienen bóvedas de crucería y de terceletes. Finalmente, en el siglo XVIII se realizó una reforma con objeto de reforzar los elementos estructurados del interior para que el edificio pudiera soportar el empuje de la aguja piramidal del exterior, realizada en estilo barroco.

Los ábsides laterales y las cuatro capillas del transepto tienen sus muros decorados con frescos. Los pilares que separan estas capillas se decoran con las esculturas de San Fernando (a la izquierda) y San Hermenegildo (a la derecha). Tanto las pinturas como las imágenes son obras barrocas del siglo XVIII. En el primer tramo de la nave del Evangelio (izquierda), está la capilla de San Agustín con dos arcosolios lobulados ciegos, de la primera mitad del siglo XVI, construidos posiblemente para sepulcros. En el muro este hay un Cristo crucificado de tamaño natural, manierista de mediados del siglo XVI.

La siguiente capilla, dedicada a San Marcos, conserva dos tumbas en arcosolio apuntado con cabezas de león en las tapas de los frentes y escudos de armas de la familia Falces, construidas a finales del XV o principios del XVI. Destacan en ella la imagen de Nuestra Señora del Ebro, gótica del siglo XIV, y un crucifijo hispano-flamenco de finales del XV o comienzos del XVI.

El Retablo

El retablo, confeccionado por artistas italianos, fue originalmente construido para la Concatedral de Santa María de la Redonda, pero el Cabildo Colegial no lo aceptó por contener blasones del donante, Arnao de Bruselas, y fue entonces cedido a la iglesia de Palacio.

Es un retablo tríptico manierista pero sobrio para su estilo. Las calles centrales se separan mediante columnas corintias superpuestas. La disposición del retablo es:

Basamento: El retablo se apoya en piedra, adornada con dos medallones que representan profetas, uno con una lira y otro sentado.

Sotobanco: Representa de izquierda a derecha en un estrecho zócalo las historias de Jesús en el Sanedrín, los azotes, Ecce Homo, llanto sobre el Cristo muerto, el descenso del Limbo, Jesús y los discípulos en el Emaús y figuras femeninas.

Banco: De izquierda a derecha representa a Atlante, lavatorio, San Marcos, San Pedro, San Juan, La Última Cena, San Mateo, San Pablo, San Lucas, Oración en el Huerto de los Olivos y Cariátide.

Primer piso: San Andrés, presentación, San Roque, Árbol de Jessé, San Sebastián, Resurrección, figura masculina. La que más destaca es el Árbol de Jessé o la genealogía de María, que de un Jessé recostado salen ramas que acaban en María y su hijo tras varias generaciones. La figura masculina del lado derecho puede representar a un apóstol de espaldas leyendo.

Segundo piso: Nacimiento, San Lorenzo, San Juan Bautista, Epifanía.

Tercer piso: Anunciación, San Bartolomé, Asunción, Apóstol, Visitación.

Ático: San Jerónimo, Calvario, Santiago. San Jerónimo lleva vestimentas de cardenal y tiene un león rampante a sus pies. A Santiago se le muestra como un peregrino. El Calvario remata la obra y contiene el crucifijo, la Virgen, María Magdalena y María Salomé.

Capilla de San Agustín

Aloja esta capilla un Crucificado bellísimo, atribuido a Arnao de Bruselas, que parece ser fue esculpido para el ático del retablo mayor, pero que debido a su finura sería sustituido por otro, de menor calidad, para que los Cofrades de la Vera Cruz pudieran sacarlo durante las procesiones de Semana Santa, algo que sigue haciendo hoy la Cofradía del Santo Cristo de las Ánimas.

Recibe el nombre de Cristo de la Ánimas porque a él se encomendaban los que iban a morir.

El Órgano

El órgano que posee esta imperial iglesia tiene una historia desconocida. No se sabe muy bien de que fecha data. Lo que si está claro es que es un órgano que hace unos años fue electrificado por la empresa Organería Española S.A. Se trata de un órgano O.E.S.A dentro de una caja de un órgano anterior, del que prácticamente no se tienen datos. Esta intervención fue, tal vez, poco afortunada.

Todos los mecanismos fueron eliminados y sustituidos por «sistemas eléctricos». Esta reforma llevó consigo un cambio de consola que desmerece muchísimo a la que era la original (consola de ventana incrustada en la propia caja), al ser O.E.S.A la empresa que lo «reacondicionó», la consola que puso fue una standar, es decir, que muchos de los juegos que poseía el órgano original, desaparecieron,y con ellos, es posible que también su armonización primitiva. En cuanto a la fachada del órgano, también fue modificada y elevada de su posición original.

A los pies de la nave central, se encuentra el coro bajo, amueblado con sillería clasicista de la primera mitad del siglo XVII.

Pila de Agua Bendita

Otro elemento significativo de este templo, es esta magnifica y ornamentada pila de agua bendita que data del año 1747.

Vidrieras

Vidrieras iglesia de Santa María de Palacio, Logroño, Proyecto de realización de vidrieras para la iglesia de Santa María de Palacio. Diseñado por Julián Sagastizábal Díez y Azucena Valdemoros Vicente.

El diseño de este conjunto de vidrieras está pensado y estudiado en función de la historia y contenido que la iglesia de Santa María de Palacio ha tenido y conserva. Por lo tanto y con el fin de no alterar el difícil equilibrio que la combinación de estilos arquitectónicos, escultóricos y ornamentales aporta, hemos optado por evitar los temas iconográficos en las vidrieras, con el fin de complementar el conjunto, manteniendo una unidad temática y al tiempo una relación con el espacio en que se encuentran.

Ver Vídeo del templo

Hasta aquí este recorrido por la bella Iglesia Imperial de Santa María de Palacio, continuo mi visita por la ciudad de Logroño en busca del arte, historia y arquitectura de otros templos de la ciudad.

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor

Fuentes Consultadas:

Iglesia Imperial de Santa María de Palacio
https://lariojaturismo.com/lugar-de-interes/iglesia-imperial-de-santa-maria-de-palacio/519ddcbd-2891-428d-8066-dcbda14cc172

Guía de la iglesia de Santa María de Palacio de Logroño
https://www.arteguias.com/iglesia/santamariapalaciologrono.htm

Iglesia de Santa María de Palacio (Imperial)
https://wikirioja.com/edificios/iglesias/iglesia-de-santa-maria-de-palacio/

LOGROÑO – Románico Digital
https://www.romanicodigital.com/sites/default/files/pdfs/files/la_rioja_LOGRO%C3%91O.pdf

Villa de Chiprana – Zaragoza – España

Introducción

Hoy nuevamente voy recorriendo poblaciones de la comunidad autónoma de Aragón, en otra de mis muchas rutas fotográficas, una ruta que hoy me conduce hasta la localidad Zaragozana de Chiprana.

Chiprana es un municipio de España, en la provincia de Zaragoza, Comunidad Autónoma de Aragón. Comprende la entidad de población de La Estación. Chiprana se encuentra en la comarca de Bajo Aragón-Caspe a 102 km de Zaragoza y a 8 km de Caspe, la capital comarcal.

Esta situada sobre un promontorio desde el que se domina una buena parte del valle del Ebro que en este enclave serpentea pronunciadamente y su altitud es de 178 metros sobre el nivel del mar. Tiene un área de 38,87 km² y una población estimada de 514 habitantes según (INE 2014).

Dentro de su término municipal se encuentra la Reserva natural dirigida de las Lagunas Saladas de Chiprana que son de un gran interés ecológico.

Vista del Mapa de la Zona

«La novia del Ebro», así llaman sus vecinos a la tranquila localidad de Chiprana, asentada sobre una terraza natural a modo de espléndido mirador. Sus saladas conforman uno de los paisajes más singulares de la Europa occidental.

Su casco urbano lo domina la monumental iglesia gótica de San Juan Bautista. En su interior podrás ver bellas pinturas mudéjares del siglo XVI y una techumbre de madera del mismo estilo.

Paseando por el pueblo se descubren sus cuidados rincones y los antiquísimos tesoros que la salpican, como los restos del mausoleo romano, reconvertido en la ermita de la Consolación.

En sus inmediaciones podrás disfrutar de dos bellos enclaves naturales que no te dejarán indiferente. Por un lado, el embalse de Caspe «el Mar de Aragón», magnífico escenario en el que practicar la pesca y todo tipo de deportes náuticos; por otro, ‘las saladas’, ecosistema natural único formado por un conjunto de lagunas endorreicas con alto nivel de salinidad y gran riqueza ecológica.

Contexto Histórico

Escudo y Bandera de la Localidad

En el yacimiento de «Los Ramos», dentro del término de Chiprana, se excavó un fondo de cabaña de planta circular delimitada por lajas de piedra hincadas y cubierta vegetal sustentada por postes de madera.

Poblado NeolíticoImagen de la Red

Se encontraron en la zona restos de talla, puntas de sílex triangulares y romboidales, raspadores de pieles y cerámicas hechas mano. El poblado data del Neolítico Final, aproximadamente del 3100 a. C.

Escena del Neolítico – Imagen de la Red

En el lugar conocido como la «Dehesa de los Baños» se encuentran vestigios romanos relacionados con el tráfico fluvial que discurría antiguamente por el río Ebro. El yacimiento consiste en restos del Alto Imperio Romano, una villa tardo romana y algunas necrópolis medievales.

Imagen de la Red

No lejos de dicho yacimiento se excavó una gran villa rústica de grandes dimensiones, construida en sillares, en donde fueron utilizados materiales de construcciones anteriores. Aunque es el Mausoleo de los Fabios en Chiprana la principal muestra del legado del Imperio Romano en la localidad.

Yacimiento Dehesa de los BañosImagen de la Red

En Chiprana estuvieron los Caballeros Templarios y los Hospitalarios o Sanjuanistas hasta la desamortización; su cruz blanca sobre fondo rojo ondeaba en la bandera de la localidad. Se han hallado también necrópolis medievales.

Patrimonio Histórico

Los edificios de la población de chiprana suben de la llanura hasta coronar un cerro, constituyendo éste un excepcional mirador sobre el río Ebro que serpentea pronunciadamente en esta zona.

De especial interés en la población es el mausoleo romano, integrado dentro de los muros de la Ermita de la Consolación. Es conocido como Mausoleo de Chiprana o Mausoleo de los Fabios y esta considerado Monumento Nacional desde el año 1931.

El Mausoleo data del siglo siglo II d.C., como se refleja en una inscripción hallada en el lado norte de la construcción sobre unos arcos de piedra. Sobre éstas reza la siguiente inscripción: «Fabiae et Severae Dierum XXX». Se conserva todo el basamento de la fachada opuesta y se piensa que era un mausoleo familiar. Compuesto por cinco arcos ciegos con sus correspondientes hornacinas, tiene en su lado norte dos arcos de medio punto y parte de un tercero, separados por pilastras corintias. Perteneció al magistrado Lucio Fablo Severo y en él estaban enterradas sus hijas de muy corta edad.

El edificio conserva sólo una parte de su fachada, estando enclavado dentro del muro de la Ermita de la Virgen de la Consolación. El resto de la construcción pertenece a época barroca, aunque se sabe que hubo una edificación anterior de época medieval. Consta de nave única con pequeñas capillas laterales y cabecera recta. La nave se cubre con bóveda de cañón con lunetos, mientras que la cabecera lo hace con cúpula.

Iglesia de San Juan Bautista

La iglesia parroquial, dedicada a San Juan Bautista, es un templo gótico pero adscrito a una tipología con muy pocos ejemplares en Aragón; la techumbre de madera se sostiene con jacenas que apoyan en arcos diafragmas, entre los cuales —y esto es lo excepcional— se abren abovedadas capillas laterales. La capilla mayor es de planta cuadrada y se cubre con crucería sencilla cuya clave repite la Cruz de San Juan, legado de la relación que tuvo la localidad con la Orden Hospitalaria. Recientemente se han descubierto unas pinturas mudéjares que decoraban sus paramentos.

Su fábrica actual es producto de tres etapas constructivas: una primera mudéjar que se levanta a partir de diciembre de 1428, sustituyendo a otra más antigua, tal vez de estilo románico, y de la que no se ha conservado nada; una ampliación que añaden los dos tramos de los pies en el siglo XVI. Finalmente, en el XVIII se realiza la monumental fachada barroca en piedra sillar, con redondeada escalinata de acceso; esta fachada no llegó a terminarse faltando las arquivoltas de la portada y su único campanario proyectado en el lado del Evangelio, levantándose en su lugar dos torrecillas en los extremos para colocar las campanas.

Nos interesa la construcción medieval en estilo mudéjar que comprende una capilla mayor o presbiterio de cabecera recta y planta cuadrada que se cubre con bóveda de crucería simple y una nave de tres tramos separados por arcos diafragma apuntados que se cubren con techumbre de madera a dos aguas. En los tramos se abren capillas laterales, seis en total, que se cubre, al igual que el presbiterio, con crucería sencilla. Hay que decir que en la ampliación del XVI el tramo contiguo a la fábrica mudéjar se levantó en el mismo estilo, incluyendo techumbre y capillas laterales.

Tal y como apunta Gonzalo Borrás, hay que dejar muy claro que se trata de una fábrica mudéjar en su totalidad y no de elementos aislados de este estilo; todo el sistema constructivo es mudéjar, y no solamente la decoración mural o de la techumbre. Su aspecto actual es fruto de la restauración dirigida por Javier Peña Gonzalvo en tres fases (techumbre y cabecera en 1992, iglesia en 1999 y capillas laterales en 2004) y del proyecto de restauración de las pinturas murales de las capillas laterales dirigido por Berta Balduz Azcárate en 2005. En la primera restauración de la decoración pintada y agramilada se optó por reintegrar el dibujo y avivar el color en la capilla mayor y en la correspondiente al lado de la Epístola del primer tramo. En la efectuada en 2005 en el resto de capillas laterales simplemente se limpió y consolidó la existente.

Documentalmente sabemos, por los datos exhumados por Bernabé Caballero y José Carlos Escribano, que el 18 de julio de 1409 se concede la empera de los frutos decimales por ruina de la iglesia para su reparación, y que el 8 de diciembre de 1428 se concede licencia para ampliarla y derribar la existente. Esta misma cronología la apunta Beatriz Torrero a partir de la heráldica que aparece en muros y techumbre.

El Granero – Casa de Cultura

Otra construcción de interés es El Granero, edificio labrado en sillar y edificado en el siglo XVIII-XIX. Actualmente alberga la Casa de Cultura.

Construcción rectangular exenta. En ella se abre dos portalones de arco dovelado elíptico y escarzano respectivamente en los testeros y otro de arco dovelado de medio punto en la planta superior, cuyo acceso se encuentra en la Plaza San Blas. Dichas aberturas datan del siglo XVI, y su situación esta descentrada en relación a los ejes de las fachadas.

El reducido número de vanos en la planta superior, la proximidad a la iglesia parroquial y su denominación tradicional «Casa Granero», permite considerar su uso original como granero almacén del diezmo y la primicia (pagos en especie con lo contribuía la población hasta el siglo XIX, para el sostenimiento de la iglesia).

En la fachada de la plaza se observa una reforma posterior, consistente en la abertura de un portalón rectangular de gran dimensión, ventanas laterales y balcón. En todas las fachadas se abren al exterior un buen número de saeteras defensivas, quizás por la función del edificio. En fuentes históricas se cita la existencia de un castillo o palacio muy deteriorado, que quizás este edificio formase parte de él.

Los Pairones

Por otra parte, diversos pairones jalonan el municipio. El Pairón de Santa Bárbara, de estilo futurista, fue diseñado por Carlos Bressel. Otro pairón, el de Loscos, fue erigido con ocasión del centenario del fallecimiento del botánico Francisco Loscos Bernal.

El Pairón de Santa Bárbara

Son los pairones o peirones aragoneses una de las muestras más características de su arquitectura popular y cabe a Chiprana el mérito de haber construido el único en estilo futurista de todo Aragón. Fue diseñado por el arquitecto Carlos Bressel y las cerámicas, en verdad bellísimas, realizadas por la Escuela-Taller de Muel.

Imagen de la Red

El Pairón de Loscos

Levantado con ocasión del Centenario del fallecimiento del sabio botánico aragonés. El busto que apea, de enorme fuerza expresiva, es obra de Vaquero Foz, primer artista español que ha expuesto en la Sede de Naciones Unidas en Bruselas. 

Las bellas letras en forja de Hermenegildo y José Oriol, te recordarán el nombre científico de una de las plantas halladas en Las Saladas y catalogada por nuestro universal botánico. Muy cerca, unas cerámicas nos recuerdan el lugar donde tuvo su primera farmacia.

Plaza de San Blas

Lugar emblemático del pueblo, consta de dos partes diferenciadas separadas por una escalinata central. Es lugar y punto de encuentro de fiestas y actos públicos. Remodelada el 07/08/2010 dando un aspecto modernista dentro del casco antiguo del pueblo. 

Las Casas

De tapial, ladrillo, piedra o, incluso de losas de piedra con balcones o ventanas, da igual, crean un armonioso conjunto en el que el blanco, del que se está abusando demasiado, no te impedirá observar, porque afortunadamente todavía se conservan algunos, los vistosos y diversos colores que exornaban sus fachadas.

Por supuesto encontrarás una de estilo aragonés, pero también, aunque te pueda sorprender, otra que te recordará a las que en el litoral valenciano se construían allí por los dulces, dicen que así fueron los años veinte. 

Las Bodegas

Se conservan algunas, aunque pocas, en su original construcción. Visita alguna de ellas y observa que fueron levantadas apoyando en la basamenta del muro que circundaba nuestra Villa. Por esto, y por otras cosas más, Chiprana es Villa. No ironices, no lo digo por las bodegas, sino porque los chipranescos de la Edad Media tenían el derecho que no la obligación, de cercar y conservar el murado de su pueblo.

La Torre de Mocatero

En el Bajo Aragón aun se conserva un sistema de señalizaciones que es un ejemplo único en la historia moderna de la ingeniería óptica militar europea. Son las llamadas, por estas tierras, «Torres del Mocatero».

Ponían en comunicación inmediata, durante la tercera Guerra Carlista, mediante señales ígneas y ópticas, todo el Bajo Aragón, desde Cantavieja a Mequinenza y, seguramente por el sur comunicarían con Morella y Peñíscola y, por el norte con Lérida y La Seu de Urgell. ¿Sería recuperable esta conexión de todo el Bajo Aragón con extensión a Lérida, la Seu de Urgell, Morella y Peñíscola, mediante el encendido de fogatas las noches solsticiales de San Juan?. Algunos chipranescos así lo hemos cavilado y solicitado.

Torre de Mocatero – Imagen de la Red

Esta torre fue construida por las tropas isabelinas del general Salamanca, y formaba parte de un sistema de señalización único en la historia moderna de la ingeniería óptica militar europea. Se trata conjunto de torres que, durante la tercera Guerra Carlista, ponían en comunicación inmediata mediante señales ígneas y ópticas, todo el Bajo Aragón desde Cantavieja a Mequinenza, y seguramente por el sur comunicarían con Morella y Peñíscola, y por el norte con Lérida y La Seu de Urgell.

Torre de Mocatero -Imagen de la Red

Todas ellas se levantaron en lo alto de cerros desde los que tenían gran visibilidad y fácil defensa. Se trata torres de planta cuadrangular rodeadas por un pequeños fosos o trincheras que dificultarían un posible ataque enemigo. Su misión básica era la de vigilancia y comunicación mediante la realización de señales ópticas que se podrían transmitir a lo largo de esa red de fortalezas. Todas ellas está construida en mampostería reforzadas con sillares de piedra en las esquinas y revocadas de yeso en el interior. La de Chiprana es de poca altura, con troneras para fusiles en sus muros, rematada con almenas y rodeada por un pequeño foso artificial. Recientemente ha sido restaurada por el ayuntamiento de la localidad y se encuentra en buen estado de conservación.

Parque Mirador del Calvario

Desde este punto elevado se obtienen unas maravillosas vistas del serpenteante curso del río Ebro y una buena panorámica de la población de Chiprana.

Un pequeño grupo de cipreses acompañan el monumento al calvario de cristo, simboliza el monte del calvario, sagrado lugar del cristianismo donde se produjo la crucifixión de Cristo.

En el pequeño parque del mirador encontramos algunos restos arqueológicos que delatan la presencia romana en la zona.

Mirador del Deposito

Desde este elevado punto, el mas alto del pueblo, también obtendremos unas magnificas vistas de Chiprana y del entono natural del curso del río Ebro.

Algunas Vistas Desde el Mirador

También aquí encontramos algún vestigio del pasado, como esta enorme pila de piedra para almacenar agua en muy buen estado de conservación.

El Patrimonio Natural

En el término municipal se encuentra el Lagunar de Saladas de Chiprana, complejo de gran interés ecológico por sus singulares condiciones ambientales. Comprende la Salada Grande de Chiprana, sus satélites occidentales, Prado del Farol y Salada de Roces, y otras tres pequeñas subcuencas. El complejo ocupa el fondo de una amplía aunque poco profunda depresión, de unas 500 ha de superficie, situada sobre la cota de los 150 msnm. El complejo lagunar constituye la única laguna endorréica salina de aguas permanentes profundas en Europa occidental.

Saladas de ChipranaImagen de la Red

La Salada Grande es la laguna salada más grande y profunda de la Península su profundidad alcanza los 5,6 m, y además es única en cuanto a sus características físico-químicas, ya que es un lago salino continental permanente.

Saladas de ChipranaImagen de la Red

La peculiar composición química de sus aguas determina que proliferen unas comunidades bacterianas y vegetales muy singulares. Entre la flora destaca la presencia de la Ruppia maritima, planta de agua dulce tolerante a la sal, siendo el único lugar del continente europeo donde se la puede encontrar.

Saladas de ChipranaImagen de la Red

Por este motivo y por la presencia del raro tarro blanco ave anseriforme de la familia Anatidae, ha sido declarada Reserva Natural por el Gobierno de Aragón y es considerado Humedal de Importancia Internacional según el Convenio de Ramsar .

Consulta el Siguiente Enlace para Realizar una Visita a la Zona

http://www.iesmardearagon.es/documentos/excursion_a_la_salada_de_chiprana.pdf

Varios Detalles del Pueblo

Hasta aquí este recorrido por la Villa de Chiprana y sus bellos rincones es sin duda un lugar que recomiendo visitar y al que yo espero regresar, en cuanto me sea posible, para nuevamente disfrutar de su riqueza histórica, su paz, serenidad y como no de los maravillosos paisajes que convierten a todo el conjunto en una zona privilegiada.

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor

Fuentes Consultadas:

IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA (CHIPRANA)
https://www.aragonmudejar.com/caspe/chiprana/chiprana01.html

Chiprana
https://www.turismodearagon.com/ficha/chiprana/

Chiprana – Gran Enciclopedia Aragonesa
http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=3714

Ayuntamiento de Chiprana – Monumentos
http://www.chiprana.es/?page_id=23

INVENTARIO FORTIFICACIONES ARAGONESAS. (A.R.C.A.)
https://castillosenaragon.es/wp-content/uploads/2019/06/CAS.-8.-FICHA-CHIPRANA-Granero.pdf

Cementerio de Barbastro – Huesca (España)

Descripción

En la jornada fotográfica que realice en la localidad oscense de Barbastro, entorno urbano y Catedral de santa Maria de la Asunción, pude visitar también este camposanto que ahora paso a describiros.

Relativamente cerca de la ciudad de Barbastro, encontramos el camposanto, este recinto datado hacia la mitad del siglo XIX cuenta con amplio solar rectangular. Su perímetro se encuentra cercado por un sencillo muro encalado, en su parte más alta está rematada por tejas a dos aguas.

Su entrada principal se ubica bajo un arco de media punta realizada en ladrillo, sendas columnas agarran la puerta de rejería la cual cuenta con ornato de celosía.

IMAGEN DE LA RED

Una vez dentro veremos como el pasillo que nace desde la misma entrada divide el recinto de dos, en ambos lados se van distribuyendo las agrupaciones de nichos a distintas alturas. Es la forma más habitual de enterramiento en este cementerio, veremos pequeñas hornacinas adornadas con lápidas de piedra o mármol, sobre el que consta el nombre del difunto así como pequeños elementos de decoración.

El recinto es de la segunda mitad del siglo XIX, cuando se traslada el cementerio del entorno de la catedral. Casi siempre, nos espera a la entrada un carro que nos recuerda el día «que parta la nave que no ha de tornar». Es una forma de decirnos «Tempus Not Tarda». (Tu tiempo llega).

Entre estas agrupaciones se encuentran las sepulturas, éstas en menor número cuentan detalles de ornamentación como pesadas lápidas de piedra, algún elemento de forja y las siempre presentes flores.

Al final del recinto y justo en frente de la entrada principal hallamos la capilla, su portada fue trasladada en el siglo XIX hasta el cementerio de Barbastro procedente de la iglesia románica de Santa Fe.

El origen de esta iglesia deviene de la conquista de Barbastro en el año 1100 por Pedro I, quien promete que cuando tome la ciudad donará la segunda mejor mezquita al Monasterio francés de Santa Fé de Conques. La ruta circular de Santa Fe, nos permite conocer este entorno.

Al comienzo, se llamaba Iglesia de Santa Fé. Allí vivía una comunidad benedictina hasta que se cede a la Orden de Temple. Cuando esta orden desaparece en el año 1312, pasa a la Orden Militar del Hospital de San Juan de Jerusalén. A partir de aquí, se llama Iglesia de San Juan.

En 1845 Pascual Madoz se encuentra una iglesia abandonada. Le impresiona la portada y los capiteles, pero dice que le faltan las columnas. Describe unas pinturas de la vida de Santa Fé que había en su interior.

Sobre Algunos Enterramientos

Mariano Lacambra Marín (1854 -1917) perteneciente a una familia de Maestros Albañiles, inventor, constructor y político regeneracionista es quien traslada la portada de Santa Fe al nuevo cementerio. Su lápida también sufrió la barbarie realizada durante la guerra civil española en la que se quitaron todas las cruces del cementerio, escupiendo la forma de un árbol, tal como podemos hacer en la foto inferior. También se desfiguraron las siglas R.I.P (Requiescat In Pace, descanse en paz en latín).

IMAGEN DE LA RED

La inmensa mayoría de estos cientos de lápidas continúan así. En la de la foto se ha añadido posteriormente E.P.G. (En Paz Guarde), pero esto ha ocurrido en muy pocas ocasiones.

FOSA 1. Una de esas grandes fosas se encuentra a escasos metros de la puerta principal del camposanto y contiene los restos de un número indeterminado de víctimas de la represión republicana. Se halla ornamentada con un gran monumento construído en la posguerra en el que puede verse una placa colocada especialmente en recuerdo de Ceferino Giménez Maya, un vecino de Barbastro de etnia gitana y 75 años de edad que fue asesinado por los republicanos, se dice que sólo por su acendrada religiosidad. Fue beatificado hace ya algunos años, convirtiéndose de ese modo en el primer beato con el que su etnia contribuiría al santoral católico.

IMAGEN DE LA RED

FOSA 2. Esta fosa se halla cercana a la puerta del camposanto y contendría los restos de algunas de las cientos de personas ejecutadas por los sublevados en Barbastro entre 1938 y 1944. Se halla ornamentada con una placa de homenaje en la que figura la inscripción “La lucha por la libertad nos costó la vida 1936-1975”, colocada en ese lugar hace ya algunos años por “las fuerzas democráticas de Barbastro” que firman el homenaje. Sin embargo es de reseñar que se trata de un espacio muy reducido, por lo que no puede garantizarse que el monumento esté situado exactamente sobre la fosa común; muy bien podría tratarse de un lugar meramente simbólico.

En la Actualidad

Actualmente este camposanto completo su cupo de enterramientos por lo que el ayuntamiento de Barbastro aprobó la construcción de un nuevo cementerio municipal cuyas obras están previstas que finalicen este año 2021.

Hasta aquí este recorrido por el que ya podemos denominar antiguo cementerio de Barbastro y punto final a esta jornada fotográfica en esta localidad de la provincia de Huesca.

Autor – Manuel Antonio Genzor Salvador

Fotografías de Manu Genzor

Fuentes Consultadas:

Cementerio de Barbastro
https://caminosdebarbastro.blogspot.com/2016/06/cementerio-de-barbastro.html

Cementerio de Barbastro
http://www.entrepiedrasycipreses.com/cementerio-de-barbastro/